El sábado pasado se puso en vigencia el nuevo Código Civil y Comercial, que modifica diversas cuestiones vinculadas a la vida cotidiana. Entre ellas, la infidelidad ya no es considerada como un motivo de divorcio.
“Es un código que rige la vida cotidiana de todos los argentinos en cosas que, por ahí, nos parecen imperceptibles, pero que deben ser legisladas”, indicó Ricardo Carugatti en 99.9 Radio Noticias Web y agregó: “Hay cuestiones que se van a dirimir de una manera totalmente diferente, como los nacimientos, la conformación de una pareja, la adopción y la muerte digna”.
El periodista aclaró: “Todo lo que se había resuelto con anterioridad a este código va a permanecer de esa manera. Esto solamente va a afectar a las decisiones que se tomen de aquí en adelante”.
Entre los principales cambios, Carugatti mencionó que “el adulterio ya no es una causa de divorcio” y que las parejas “no están obligadas a convivir”. Además ahora se pueden suscribir “acuerdos pre y post-nupciales” y “cualquiera de los cónyuges puede optar por usar el apellido del otro, con la preposición ‘de’ o sin ella”.
“Se modifica la manera de divorciarse: ya no hay plazos ni causas. No hay que demostrar ante un juez quién tuvo la culpa del fracaso matrimonial ni están obligados a hacer terapia. Alcanza con que uno de los dos decida romper la pareja”, detalló.
En cuanto a la reproducción asistida, otra de las cuestiones contempladas en el nuevo Código Civil y Comercial, Carugatti mencionó: “Cuando el hijo nazca, será considerado hijo legítimo de la pareja. No se puede impugnar la paternidad alegando razones genéticas”. Por otra parte, “el centro médico tiene que guardar un registro al cual el hijo podrá acceder mediante una presentación judicial para conocer su origen biológico”.
