Un control arrojó 1.86 gramos de alcohol en sangre, es decir 9 veces más de lo permitido ya que se trataba de un moto-vehículo y es por eso que se procedió al secuestro tanto del rodado como de la licencia de conducir.

Según lo estipula la nueva Ley de Tránsito, el juez de faltas decidirá por cuantos meses quedará inhabilitado para manejar. Las penas van desde los 6 meses y hasta los 18 en los casos más graves como este.

Cabe recordar que para quienes circulan en motos la tolerancia es de 0.2.

Secuestro de un auto y retención de licencia:

Por otro lado y en otro de los operativos habituales que ejecuta la Jefatura de Tránsito de manera conjunta con la Policía Comunal, se detectó que el conductor de un Fiat Uno circulaba con 0.62 es decir 0.12 más que lo permitido.

Dicha intersección se realizó en Avellaneda y Saavedra. Como consecuencia se le retuvo la licencia y se le secuestró el vehículo.

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