Las principales compañías petroleras volvieron a remarcar los precios de sus naftas el fin de semana pasado. El resultado es el esperable: para cuidar el bolsillo, más argentinos comenzaron a optar por el combustible súper.

Las estaciones de servicio de YPF aumentaron este domingo un 10% el precio de la nafta, mientras que las sucursales de Axion registraron una suba del 8,9% y las de Shell un 9%.

Ahora, hasta los autos de alta gama eligen la nafta más económica. Con una diferencia de casi $6 por litro entre una y otra, muchos comenzaron a volcarse a la súper (sin ahondar en las razones técnicas que determinan cuál es mejor para cada vehículo). Prefieren así, menos octonajes pero más cantidad de litros.

«Journey Dodge, Mercedes Benz, algunos modelos de BMW, notamos que empezaron a consumir menos nafta premium, que es la que pedían habitualmente y se pasaron a la súper», señalaron en una estación de servicio en Av. Paseo Colón y Estados Unidos, en San Telmo en la ciudad de Buenos Aires.

Estos modelos son sólo algunos de los autos que, a pesar de su valor, eligen mudarse a combustibles más económicos. De hecho en esa estación de servicio aseguraron que tras los aumentos sufrieron una caída en las ventas de alrededor de 120.000 litros.

«Hay un pasaje importante a la nafta súper por la brecha que hay entre ésta y la premium. Históricamente nunca hubo tanta diferencia…», aseguraron desde el Sindicato de Obreros de Estaciones de Servicio (S.O.E.S.G.Y.P.E). Y agregaron que «los autos de alta gama entraron en el grupo de los que dejaron de consumir las naftas premium».

Otra de las consecuencias del aumento es la migración desde el conurbano a Capital Federal. «En Munro, por ejemplo, la nafta súper cuesta alrededor de $38, por lo que hay más de $1 de diferencia por litro en comparación a Capital Federal. Muchos vienen desde la provincia para cargar sus tanques», aseguraron en una YPF ubicada en Villa Urquiza.

Pero no sólo allí se da esta brecha. Desde el sindicato destacaron la ya conocida heterogeneidad de precios entre la Ciudad de Buenos Aires y el resto de las provincias, dónde hay una diferencia de entre aproximadamente $5 entre los que más y menos pagan.

Fuente: Ámbito Financiero

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