El Gobierno enfrenta una fuerte presión en términos de reservas internacionales y pagos de deuda. Según informes recientes, el Banco Central deberá afrontar vencimientos por un total de u$s3.500 millones durante el mes de julio, lo cual ejerce una presión considerable sobre las reservas disponibles.

Esta situación se produce tras un mes de junio en el que las reservas mostraron un saldo vendedor por primera vez, a pesar de los esfuerzos del Banco Central por acumular divisas. La combinación de pagos de deuda en dólares, la normalización de las importaciones y la posible retención de la producción agropecuaria durante este mes, contribuyen a un escenario desafiante para la estabilidad cambiaria y la acumulación de reservas.

Desde la Fundación Encuentro, Eduardo Setti advierte que esta pérdida de reservas podría impactar negativamente en las expectativas del mercado respecto al Gobierno. Especialmente preocupante es la posibilidad de que el sector agropecuario, influenciado por la caída de los precios internacionales de materias primas y la apreciación del tipo de cambio real, decida retener una parte significativa de su producción, exacerbando aún más la situación.

El titular del Banco Central, Santiago Bausili, durante una conferencia de prensa junto al ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció que la baja en la acumulación de reservas genera «algo de ansiedad». Explicó que la estacionalidad juega un papel crucial, indicando que durante los meses de invierno es habitual que las reservas disminuyan, aunque se espera una recuperación hacia finales de año.

Fuente Política Argentina

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