• 29 agosto, 2025

Lilita Carrió volvió a patear el tablero: acusó a Milei de consumir pornografía infantil

La eterna agitadora de la política argentina volvió a hacer de las suyas. Elisa «Lilita» Carrió eligió la pantalla de LN+ para detonar una bomba mediática que dejó temblando a medio arco político y con la mandíbula desencajada al resto.

En una entrevista que pasará a la historia de las frases que cortan el aire, la exdiputada no se guardó absolutamente nada y lanzó contra Javier Milei la acusación más fuerte que se recuerde en los últimos tiempos: «Es alguien que ha visto mucha pornografía infantil».

El estudio de televisión quedó congelado. Las redes sociales se prendieron fuego en segundos. Y en los pasillos políticos empezó a circular esa pregunta que todos se hacen pero nadie se anima a decir en voz alta: ¿se le fue la mano a Lilita o hay algo más detrás?

El arsenal completo de Carrió

Pero la referencia a la pornografía infantil no fue el único misil que disparó Carrió. La dirigente de la Coalición Cívica también sentenció que «las instituciones no se recrean con gatos», en una clara chicana a los métodos poco ortodoxos del presidente libertario, quien durante la campaña jugó con cierta ambigüedad sobre temas que rozaron lo escabroso.

En su clásico estilo de tierra arrasada, Lilita también metió en la volteada a José Luis Espert, a quien definió como un «insultante serial» cuyo único rol en el oficialismo es la descalificación sistemática de opositores.

Los que conocen los códigos de la rosca política saben que cuando Carrió habla de «matriz menemista de corrupción» en el mileísmo, está jugando fuerte. Y esta vez, decidió ir por todo.

El silencio oficial que grita

Del lado del oficialismo, por ahora eligieron el mutismo estratégico. Pero en los pasillos del Congreso ya circula la versión de que los dichos de Carrió podrían tensar aún más el vínculo entre Milei y los sectores opositores que todavía mantenían cierto diálogo.

Los defensores del presidente, mientras tanto, relativizan las palabras de la exdiputada y aseguran que se trata de «provocaciones mediáticas» que podrían terminar en la justicia. Algunos más osados hablan directamente de querella por injurias.

La estrategia del escándalo

Lo cierto es que Carrió logró lo que buscaba: marcar agenda con apenas unas frases. En un contexto donde la oposición parece más fragmentada que nunca, la dirigente radical se las ingenió para volver al centro de la escena mediática.

La referencia a los «niños envaselinados» que Milei había mencionado durante la campaña electoral vuelve a quedar flotando en el ambiente político, ahora potenciada por las acusaciones directas de Lilita.

En medio de una crisis política de alta temperatura, donde los escándalos de corrupción salpican a ex funcionarios, cada intervención de Carrió funciona como fósforo en bidón de nafta. Y esta vez, su paso por LN+ no fue la excepción: dejó frases filosas, acusaciones fuertes y un escenario político donde nadie quedó a salvo de la metralla.

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