El conflicto que el Ejecutivo mantiene con los trabajadores municipales tiene a los barrios marplatenses sumidos en la mugre. Botellas vacías, restos de comida y hasta acumulación de poda es el paisaje que en el inicio del año marplatenses y turistas deben sobrellevar.

El conflicto desembocó en una retención de tareas de estos últimos que ya cumple más de dos semanas, tiene a los barrios marplatenses sumidos en la mugre.
De hecho, en la última noche de sábado del año, la ciudad vivió una tormenta eléctrica que generó complicaciones en algunos barrios de la ciudad. Si bien desde Defensa Civil de la comuna aseguraron que no se registraron “grandes inconvenientes”, y que los reclamos estuvieron orientados a la falta momentánea del suministro de luz, muchas zonas sufrieron anegaciones, que sumado a la suciedad preexistente, terminaron por configurar el panorama que nadie pretendía ver a horas de terminar el año.
Pero pese a los esfuerzos de algunos funcionarios, la ciudad sigue desbordando de basura, algo que preocupa, sobre todo, ante pronósticos que dejan entrever posibilidades de lluvias como la que se vivió el sábado por la noche.
En la esquina de Castelli y Alsina, por ejemplo, las bolsas de basura, sumado a algunos cartones dispersos en la vereda, opacaban uno de los barrios más lindos -y caros- de la ciudad.

Ocurrió lo mismo en el Parque Primavesi, a pocas cuadras de la calle Alem, donde prestigiosos hoteles y centros comerciales y gastronómicos a cielo abierto tienen lugar. Los cestos de basura desbordados, más los restos de poda ubicados sobre las veredas de arterias muy transitadas, perjudicaban el disfrute de los peatones.
Fuente y fotos: La Capital MDP
