El gobernador Axel Kicillof oficializó un paquete de decretos mediante los cuales se cubren más de 200 cargos judiciales en toda la provincia de Buenos Aires, incluyendo diversas funciones en el Departamento Judicial de Dolores.
Entre las designaciones, se destacan:
- Jacqueline Lourdes Barbieri, al frente del nuevo Juzgado de Familia en Mar del Tuyú, una sede destinada a atender al Partido de La Costa.
- Santiago Francisco Cremonte, designado como juez en la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial.
- Juan Martín Enzagaray y Juan Paulo Gardinetti, como jueces del Tribunal en lo Criminal N° 2.
- Emiliano Javier Lazzari, al frente del Juzgado de Garantías N° 1.
- Diego Olivera Zapiola, nombrado para la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal, Sala II.
Apoyo institucional local
La senadora y representante costera en el Consejo de la Magistratura, Gabriela Demaría, expresó su respaldo a estas designaciones y destacó la importancia de acercar la justicia a la comunidad. Señaló que estos avances son el resultado del trabajo articulado con el organismo y apuntan a brindar un servicio judicial más cercano, ágil y accesible. Demaría subrayó que actualmente muchos habitantes del Partido de La Costa deben viajar entre 110 y 160 km hasta Dolores, lo que refleja la urgencia de ampliar la presencia judicial en el distrito.
Vínculos con el Partido de La Costa
Varios de los nuevos magistrados cumplirán funciones con sede en el distrito. En particular, Diego Olivera Zapiola ya venía desempeñándose en la justicia local como juez de Garantías en Mar del Tuyú, y ahora asume en una instancia superior con presencia regional. Esta continuidad refuerza el nexo entre la Justicia y la comunidad costera.
¿Qué significa esto para la región?
La oficialización de estas designaciones representa un paso importante en la descentralización del sistema judicial bonaerense, con impacto directo en La Costa. La conformación del Juzgado de Familia en Mar del Tuyú es un hito administrativo que favorece el acceso a la Justicia. Asimismo, la continuidad de jueces locales como Zapiola facilita una transición institucional y ofrece cercanía al ciudadano en su propio territorio.
A futuro, estos cambios podrían marcar el inicio de una etapa con mayor eficiencia judicial y mejores respuestas a la comunidad costera.
