El reciente salto del 20% en los combustibles comenzó a trasladarse a los precios de consumo masivo, generando una fuerte preocupación en el sector comercial. Según advirtieron desde la Cámara de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM), los productos con mayor frecuencia de abastecimiento y dependencia logística, como lácteos, panificados y carnes, ya registran subas de hasta dos dígitos. Además, el encarecimiento del petróleo impactó directamente en insumos específicos como bolsas plásticas (20%), insecticidas y detergentes líquidos.
A pesar de estas alertas, el panorama en las góndolas muestra una marcada disparidad. Mientras los mayoristas denuncian subas preventivas, desde la Cámara de Supermercados (CAS) y las grandes cadenas sostienen que, por ahora, los ajustes se mantienen dentro de la inercia inflacionaria mensual sin un impacto generalizado por el combustible. No obstante, los empresarios no descartan nuevas variaciones para los próximos 10 días, especialmente en derivados del agro como aceites y harinas, mientras solicitan al Gobierno Nacional medidas de alivio para frenar el traslado de costos logísticos a la canasta básica.
