• 2 junio, 2026

CAME rechaza las recomendaciones del FMI y exige reformar el sistema tributario subnacional

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) manifestó su rechazo a las propuestas de reforma tributaria emitidas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) el 26 de mayo de 2026. El organismo internacional sugirió ampliar la base del Impuesto a las Ganancias en trabajadores asalariados, extender el IVA a bienes y servicios exentos y elevar las categorías del Monotributo. Para la entidad pyme, estas medidas son regresivas debido a que recaen sobre el consumo doméstico y los pequeños contribuyentes, reduciendo el poder adquisitivo sin solucionar los problemas estructurales que frenan la producción y el empleo.

CAME advierte que el FMI ignora el verdadero nudo fiscal dañino para la economía: el sistema tributario subnacional, compuesto por el Impuesto sobre los Ingresos Brutos (IIBB) y las tasas municipales. Estos gravámenes representan entre el 2% y el 6% de las ventas brutas de las empresas, independientemente de su rentabilidad. El impacto de IIBB es especialmente severo por dos motivos:

  • Efecto cascada: Se aplica de forma acumulativa en cada etapa de la cadena productiva y de comercialización.
  • Saldos a favor crónicos: Las provincias aplican regímenes de retención y percepción anticipados con alícuotas que superan el tributo real. Esto genera saldos excedentes que los contribuyentes no logran compensar y cuyas devoluciones demandan entre 12 y 36 meses, provocando que el capital pierda entre el 60% y el 80% de su valor por la inflación. En la práctica, funciona como un préstamo forzoso y gratuito a los fiscos provinciales.

A esto se suma la opacidad de las tasas aplicadas por más de 2.300 municipios (como la de Seguridad e Higiene), que añaden entre un 0,3% y un 1,2% extra sobre las ventas brutas sin una contraprestación efectiva de servicios, desincentivando la inversión en el interior del país.

La propuesta de CAME: Nuevo Consenso Fiscal

Ante esta situación, la entidad propone convocar de manera urgente a un Nuevo Consenso Fiscal entre la Nación, las provincias y los municipios. Los puntos centrales de la iniciativa contemplan:

  • Eliminar el efecto cascada: Reestructurar el IIBB para quitarlo de las etapas intermedias de producción y aplicarlo únicamente en la venta final al consumidor, sin afectar la recaudación total de las jurisdicciones.
  • Regulación y control: Utilizar a la Comisión Arbitral del Convenio Multilateral como órgano ejecutor para homologar padrones de agentes, validar coeficientes y fiscalizar que las provincias cumplan con los plazos de devolución de los saldos a favor.

CAME concluye que ajustar los ingresos de los trabajadores mediante reformas como las del FMI contrae la demanda interna y el consumo, profundizando un círculo vicioso, mientras que el ordenamiento subnacional es la vía real para recuperar la competitividad empresarial.

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