Una encuesta nacional de Zentrix muestra un fuerte deterioro en la percepción económica: el 66% agota sus ingresos antes o hasta el día 20 y el 61,9% tomó deuda en los últimos seis meses. La desaprobación de Javier Milei alcanza el 58,8%, pero ningún dirigente aparece por ahora como claro beneficiario del desgaste.
El bolsillo comienza a ocupar el centro de la escena política argentina. Una nueva encuesta nacional de Zentrix Consultora, realizada entre el 21 y el 30 de julio, muestra un escenario en el que el deterioro económico se profundiza, aumenta el endeudamiento de los hogares y cae la valoración del Gobierno de Javier Milei.
Pero el estudio revela al mismo tiempo otro fenómeno: el descontento todavía no encuentra un destino político claro.
El Monitor de Opinión Pública fue realizado sobre 1.468 casos en las 24 jurisdicciones del país, entre personas mayores de 16 años con acceso a internet. Se trata de una muestra online no probabilística, ponderada por región, edad y sexo, por lo que sus resultados deben interpretarse como una fotografía nacional y no extrapolarse directamente a provincias o municipios.
El dato más fuerte: el sueldo se termina antes que el mes
Probablemente el resultado que mejor describe el momento económico sea este: el 66% de los consultados agota sus ingresos antes o hasta el día 20 del mes.
Solamente el 9,3% consigue llegar a fin de mes manteniendo alguna capacidad de ahorro.
Entre los jóvenes el problema es todavía mayor: el 85,5% de quienes tienen entre 18 y 39 años ya se quedó sin ingresos al llegar al día 20.
Hay otro dato que ayuda a dimensionarlo: ante la pregunta de cuántos trabajos o fuentes de ingresos necesita hoy una persona para llegar a fin de mes, apenas 7,2% respondió que alcanza con uno.
El 42,4% considera necesarios dos y el 44,2% cree que hacen falta tres o más fuentes de ingreso.
Endeudarse ya no es para comprar: es para llegar
El segundo dato central aparece en el endeudamiento.
El 61,9% tomó alguna deuda o crédito durante los últimos seis meses. Entre los jóvenes de 18 a 39 años el porcentaje llega al 77%.
Pero posiblemente sea más importante conocer para qué se endeuda la gente.
El 53,7% atribuye principalmente su deuda a que los ingresos no alcanzan para cubrir los gastos básicos, mientras otro 23,1% señala directamente el aumento de las tarifas y los servicios públicos.
Solamente el 11,5% menciona la adquisición de bienes durables.
Es decir, según la encuesta, el crédito está dejando de funcionar principalmente como una herramienta para adelantar consumo y aparece cada vez más como un mecanismo para sostener los gastos cotidianos.
Un dato que adquiere particular interés en momentos en que en distintos distritos bonaerenses se multiplican los reclamos por el peso de las tarifas de servicios sobre los presupuestos familiares.
Y la deuda tampoco resulta sencilla de cancelar: entre quienes están endeudados, apenas el 18,9% dice pagar sin dificultades. El 33,7% paga con alguna dificultad, 28,9% con mucha dificultad, 12% ya se atrasó y 6,4% directamente afirma que no puede pagar.
El salario pierde contra la inflación
Otro resultado políticamente sensible aparece cuando se pregunta por los ingresos.
El 87,4% considera que su salario no le está ganando a la inflación, mientras solamente el 9,8% responde afirmativamente.
Incluso entre quienes Zentrix clasifica como votantes oficialistas a partir de su voto legislativo de 2025, el 73% reconoce que su salario no supera a la inflación. Entre los opositores esa percepción alcanza el 97,1%.
Este puede ser uno de los datos más importantes de toda la encuesta.
Porque indica que la percepción del deterioro económico atraviesa la frontera entre oficialismo y oposición. La diferencia política estaría, por ahora, más en cómo se interpreta ese sacrificio que en negar su existencia.
Milei pierde aprobación
Ese escenario comienza a trasladarse a la evaluación presidencial.
En julio, el 58,8% desaprueba la gestión de Javier Milei, frente a un 31,4% que la aprueba y un 9,7% que mantiene una posición intermedia.
La evolución también resulta significativa. En febrero de este año, aprobación y desaprobación se encontraban prácticamente empatadas en 45%. Desde entonces las curvas volvieron a separarse y el rechazo supera actualmente a la aprobación por más de 27 puntos.
La imagen personal del Presidente acompaña esa tendencia: Zentrix registra 58,5% de imagen negativa y 30,9% positiva, frente al 45% positivo que había alcanzado en enero.
Pero el problema de Milei todavía no se transforma en una ventaja clara para Kicillof
Acá aparece probablemente el hallazgo político más interesante.
El deterioro del Gobierno no está produciendo, al menos todavía, un liderazgo opositor claramente dominante.
Pensando en 2027, Axel Kicillof supera ligeramente a Milei en voto seguro: 26,2% afirma que seguramente votaría al gobernador bonaerense, contra 24% que responde lo mismo respecto del Presidente.
Pero ambos tienen techos muy condicionados por el rechazo.
El 57% asegura que jamás votaría a Milei, mientras que el rechazo absoluto a Kicillof alcanza el 50,7%.
Eso muestra una Argentina todavía fuertemente polarizada, pero con una particularidad: ninguno de los dos logra hoy construir una mayoría propia.
Patricia Bullrich presenta un 18,3% de voto seguro y 27,7% que podría votarla, pero también registra 50,4% que asegura que jamás lo haría.
Myriam Bregman presenta una situación diferente: es la única de las figuras medidas que consigue saldo favorable de imagen —43,1% positiva contra 40% negativa—, aunque ese reconocimiento no se traduce automáticamente en intención electoral: apenas el 12,3% asegura que la votaría.
La economía abre el partido para 2027, pero todavía no aparece quién capitaliza el malestar
La fotografía que deja Zentrix tiene entonces dos dimensiones que avanzan juntas.
La primera es económica: ingresos que duran menos, salarios que pierden capacidad de compra, tarifas que pesan cada vez más y familias que recurren al endeudamiento para afrontar gastos básicos.
La segunda es política.
Ese deterioro está golpeando al Gobierno de Milei, pero todavía no se convirtió automáticamente en respaldo para la oposición.
Kicillof aparece competitivo y con un rechazo algo menor que el Presidente, aunque tampoco consigue perforar un techo que hoy deja a la mitad del electorado fuera de su alcance.
A más de un año de las elecciones de 2027, hablar de candidaturas definidas sería prematuro. Pero la encuesta deja una señal para todos los espacios: la economía parece estar nuevamente ordenando las preocupaciones de los argentinos y quien consiga transformar ese malestar en expectativa puede quedarse con una parte importante de un electorado que hoy no encuentra una alternativa contundente.
Ver el informe completo de Zentrix
