La Costa, Villa Gesell, Dolores, General Pueyrredon y Chascomús ya confirmaron trabajos sobre canales, desagües, reservorios y sistemas de escurrimiento. La Provincia también activó a los Comités de Cuenca. Cuando municipios con realidades tan diferentes empiezan a prepararse para el mismo escenario, la pregunta se impone: ¿qué se espera para los próximos meses?
Ya no se trata de una medida aislada de un municipio.
En distintos puntos de la Quinta Sección Electoral bonaerense comenzaron a aparecer máquinas, limpieza de canales, revisión de desagües, reservorios y reuniones de Defensa Civil frente a la posibilidad de lluvias intensas durante los próximos meses.
El dato meteorológico existe. El último informe del Servicio Meteorológico Nacional señala que actualmente estamos bajo una fase El Niño y que los modelos estiman una probabilidad del 100% de que continúe durante septiembre, octubre y noviembre, con intensidad fuerte o muy fuerte.
Esto no significa que necesariamente vaya a producirse una inundación ni permite anticipar dónde o cuándo ocurrirá una tormenta intensa. Pero sí explica por qué distintos gobiernos municipales decidieron adelantarse.
La Costa: limpiar préstamos y mirar hacia General Lavalle
En el Partido de La Costa se trabaja junto con AUBASA y Vialidad en la limpieza de préstamos y banquinas, mientras Defensa Civil prepara un protocolo de actuación para eventuales emergencias.
También se están estudiando los escurrimientos hacia el arroyo Las Tijeras y General Lavalle, porque una parte importante del problema excede los límites del distrito. Incluso el proyecto de doble vía de la Ruta 11 entre Mar de Ajó y Pinamar incorpora previsiones relacionadas con drenajes y alcantarillado.
Es un punto particularmente importante para nuestra región: el agua que se acumula en La Costa tiene que encontrar salida y una parte del sistema de escurrimiento está necesariamente vinculada con el territorio vecino.
General Lavalle, por su parte, ya difundió recomendaciones específicas para el sector productivo ante el riesgo de excesos hídricos, anegamientos y dificultades para el manejo de la hacienda durante el ciclo 2026/27.
Gesell también empezó por los canales
Villa Gesell confirmó trabajos de limpieza y mantenimiento de canales de desagüe.
Las primeras intervenciones se concentraron sobre el canal ubicado a la altura del Paseo 112, desde aproximadamente Avenida 25 hasta la Ruta. Después está previsto continuar detrás de la cancha de San Lorenzo y avanzar progresivamente sobre otros canales que necesiten limpieza y desobstrucción.
El objetivo es simple: recuperar capacidad de drenaje antes de que lleguen las lluvias.
Dolores fue un paso más allá
Probablemente uno de los municipios que más visiblemente se viene preparando sea Dolores.
Allí no solamente se limpiaron bocas de tormenta y desagües. También se trabajó sobre la salida de agua desde la zona de la vía y la Ruta 63 hacia el Canal La Picasa y, junto con la Dirección Provincial de Hidráulica, se reforzó la defensa sur de la ciudad entre la Autovía 2 y el puente de calle Pilotto.
Además, el municipio viene coordinando acciones con Vialidad, Hidráulica, ABSA, AUBASA, la Sociedad Rural, Bomberos y otras instituciones para actualizar protocolos de actuación.
Mar del Plata construyó hasta un nuevo reservorio
En General Pueyrredon las medidas llegaron a obras de infraestructura.
En el barrio 2 de Abril se creó un nuevo reservorio para recibir agua excedente, se limpiaron canales y se ampliaron y reemplazaron caños pluviales en dos arroyos para mejorar el escurrimiento y reducir el riesgo de anegamientos.
El municipio también activó su Comité de Emergencia, donde participan Defensa Civil, EMVIAL, EMSUR, Obras Sanitarias, Salud y Desarrollo Social.
Chascomús: canales, arroyos, bombas y la laguna
Chascomús tiene otra particularidad y, por lo tanto, otro esquema preventivo.
Allí se realizan tareas sobre canales, arroyos, zanjas, alcantarillas y sumideros, además de la puesta a punto de estaciones de bombeo. El plan contempla incluso la apertura controlada de la compuerta cuando las condiciones lo requieren para disminuir preventivamente el nivel de la laguna.
También se actualizaron mapas de riesgo y protocolos para eventuales evacuaciones.
La Provincia también activó las cuencas
Detrás de los movimientos municipales aparece además una estrategia provincial.
El Ministerio de Infraestructura, la Autoridad del Agua y la Subsecretaría de Recursos Hídricos comenzaron una serie de encuentros territoriales con municipios y Comités de Cuenca para coordinar prevención, monitoreo y posibles respuestas ante excedentes hídricos.
En la cuenca del Salado ya hubo encuentros con municipios de nuestra región. En agosto, por ejemplo, participaron autoridades de Pila, General Guido y Ayacucho, junto con otros distritos, para discutir acciones ante El Niño, el manejo del Canal 9 y la futura instalación de estaciones automáticas de monitoreo.
Una señal que conviene mirar antes de que empiece a llover
La Costa limpia préstamos. Gesell trabaja sobre canales. Dolores refuerza defensas y desagües. Mar del Plata construyó un reservorio. Chascomús revisa canales, bombas y el manejo de su laguna.
Son ciudades diferentes y sistemas hídricos distintos.
Pero todas están haciendo algo parecido: tratando de darle salida al agua antes de que el agua llegue.
Y para los municipios turísticos de la Quinta Sección hay un ingrediente adicional.
Los próximos meses nos acercan directamente al verano. Una lluvia extraordinaria en temporada baja puede generar serios problemas; el mismo evento con rutas cargadas, hoteles ocupados, campings completos, comercios trabajando y cientos de miles de turistas distribuidos sobre la costa plantea un desafío completamente diferente.
Por eso quizás el dato más importante no sea discutir hoy si efectivamente tendremos una tormenta extraordinaria.
El dato es que varios municipios de la región decidieron no esperar para averiguarlo.
Y en una región que dentro de pocos meses volverá a recibir a cientos de miles de visitantes, anticiparse puede terminar siendo tan importante como saber cuánto va a llover.
