La joven tenista costera, Milagros Falabella, continúa cosechando logros en su carrera deportiva y, tras consagrarse campeona por primera vez en un torneo Grado 1 que se disputó en Mendoza, continúa compitiendo para sumar puntos en el ranking internacional.

La deportista de 17 años fue parte del primer nacional del año que reunió a las 32 mejores tenistas del país en su categoría Sub-18. “Fueron 5 partidos que gané y la verdad es que estoy súper contenta porque nunca había ganado un Grado 1. Los ganadores de sub-18 ganaron una invitación a la clasificación de un torneo profesional, que estoy esperando que confirmen la fecha, pero seguramente va a ser una experiencia hermosa”, contó Milagros.

Sin embargo, eso no fue todo porque horas después de obtener el campeonato, volvió a competir. “El mismo día que gané la final, que duró 3 horas y media, empecé otro torneo que suma para el ranking mundial, gané 2 de 3 partidos, pero quedé muy conforme, aunque no logré entrar al cuadro. Este sábado viajé a Paraguay para jugar otro torneo y en el segundo set me doblé el tobillo y es un esguince grado 1, así que me estoy recuperando para volver a jugar este sábado la clasificación”, relató.

Mientras continúa ganando experiencia y sumando logros, Milagros es la Nº2 del país en su categoría donde todavía le queda 1 año de competencia y 2 años más en la International Tennis Federation (ITF).

Milagros recordó cómo comenzó su pasión por el deporte y el crecimiento que tuvo a lo largo de los años. “Arranqué a jugar al tenis a los 10 años en San Bernardo. Si bien era más recreativo, ese mismo año empecé a competir. Al año siguiente empecé a jugar algunos torneos que sumaban puntos para el ranking. Seguí entrenando mucho y participando de más torneos. En mi segundo año de sub-12 jugué un par de Nacionales donde participaron las 32 mejores tenistas del país”.

Además, destacó: “Estuve en el CEMARD desde chiquita con Gustavo Leiva, todos los profesores, nutricionistas, kinesiólogos, profesionales que están todo el tiempo acompañándome. Seguía entrenando y jugando torneos para sumar puntos. El año pasado fue mi segundo años sub-16. A principio de año hice la gira de la Confederación Sudamericana de Tenis (COSAT) que participan las mejores de Sudamérica y eso me sirvió un montón porque fue una experiencia única. También jugué mis primeros ITF que suman para el ranking mundial y saqué mis primeros puntos. La verdad que el año pasado competí muchísimo y me empezó a ir muy bien”.

El arduo entrenamiento también requiere muchos sacrificios y el año pasado hubo muchos cambios en la vida de Milagros. “Tuve que dejar el colegio y empezar a cursar virtual porque no me daban los horarios de entrenamiento, viajaba mucho. Además, me fui a vivir a Tandil para seguir entrenando. Así que fue un año de muchos torneos y de nuevas experiencias que me sirvieron muchísimo”.

El esfuerzo continúa dando sus frutos y esta joven promesa del deporte costero tiene un gran futuro por delante.

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