En el marco del “Foro de Presidentes sobre Política y Democracia”, organizado por la Universidad Austral y el Círculo de Montevideo, el expresidente Mauricio Macri analizó el escenario político global y nacional en una entrevista conducida por la periodista Florencia Donovan. Bajo el eje “Liderazgos disruptivos: impacto, límites y legado”, el exmandatario dejó fuertes definiciones sobre el gobierno de Javier Milei, el futuro del peronismo y el impacto de la incertidumbre global.
La era de la incertidumbre y el peso de lo emocional
Macri trazó un diagnóstico complejo del panorama internacional, asegurando que el mundo entró en una «aceleración hacia la incertidumbre» a raíz de la pandemia y la invasión rusa. En ese contexto, analizó el regreso de Donald Trump en Estados Unidos y describió los liderazgos actuales:
“Hoy toda la decisión está muy basada en lo emocional. En la política me di cuenta de que resisten más tiempo los grandes comunicadores y malos administradores que los buenos administradores y malos comunicadores”.
Al ser consultado por la gestión nacional, encuadró la figura del actual presidente bajo este fenómeno: “El liderazgo de Milei es obviamente un liderazgo emocional, y con un profundo estudio de las ideas que hay detrás de cada postura”, señaló.
El peligro del «narcisismo» en el poder y la necesidad del «No»
Uno de los puntos más reflexivos de su alocución giró en torno al ejercicio del poder y la intolerancia a la crítica. Macri advirtió que la agresividad de las redes sociales ahuyenta a los líderes empáticos y deja espacio a perfiles egocéntricos: «El mundo ha girado hacia líderes desconectados, narcisistas. Creen que son perfectos y la crítica no les entra», afirmó, reconociendo que actualmente existe «mucha intolerancia a la crítica» en el país.
Asimismo, lanzó un consejo sobre la toma de decisiones en la cúspide del poder:
- La palabra mágica: “Lo que uno necesita cuando lidera es tener gente alrededor que tenga la capacidad de decir ‘No’. Es imposible, por más que seas un genio, que vayas a decidir siempre lo correcto en el medio de la tormenta”.
- El efecto del entorno: “El poder también te toma. Pasás de ser un tipo inteligente a ser un estúpido si las pasiones se salen de control”.
El futuro del peronismo y el «colapso» educativo bonaerense
En el plano electoral y partidario, Macri calificó de «asfixiante» la dinámica del peronismo cooptado por el kirchnerismo y vaticinó un panorama oscuro si la oposición no se renueva: “Si la solución del peronismo es Axel Kicillof, si pierden, pierden; y si ganan, pierden de vuelta. Sería otro fracaso y la destrucción final del peronismo”.
Por otra parte, apuntó con dureza contra la gestión de la Provincia de Buenos Aires, enfocándose en el área educativa: “Los números de la educación en la provincia de Buenos Aires son aterradores. El aparato de educación pública de la provincia está totalmente colapsado”.
El reclamo de consensos mínimos
Hacia el final de su intervención, el expresidente enfatizó que la Argentina debe emular los consensos básicos logrados por países vecinos como Uruguay o Chile para garantizar previsibilidad económica y social, alejándose de los proyectos personalistas.
“No vamos a salir adelante si no construimos algunos puntos de acuerdo. Todo esto de los ‘ismos’ no nos hizo bien. No hay caudillos que salven países. Lo que salva a un país es un conjunto de gente inteligente, con buenas intenciones, trabajando para los demás. Y eso requiere tolerancia”, concluyó.
