• 2 septiembre, 2026

Turismo en alerta: prestadores endeudados y costos en alza, las señales que preocupan antes del verano 2027

Sep 2, 2026

El secretario de Turismo de Villa Gesell, Emiliano Felice, advirtió que parte del sector llegará al verano arrastrando deudas y reclamó medidas urgentes. El diagnóstico trasciende a Gesell y abre una discusión que también involucra a La Costa: cuánto margen tienen hoteles, gastronómicos y prestadores para prepararse para la temporada cuando septiembre los encuentra con costos elevados y menor actividad.

Todavía faltan varios meses para el verano, pero en los principales destinos de la Costa Atlántica la temporada 2026/2027 ya empezó. No en las playas, sino en las cuentas de quienes deberán sostener hoteles, restaurantes, balnearios, comercios y servicios hasta que vuelva el gran movimiento turístico.

Desde Villa Gesell llegó esta semana una advertencia que merece ser mirada también desde el Partido de La Costa.

El secretario de Turismo gesellino, Emiliano Felice, aseguró que la situación requiere “tomar decisiones de manera urgente” y planteó que el escenario dejó de ser solamente una discusión sobre promoción turística: a su entender, ya debería hablarse de programas de asistencia para los prestadores.

La razón central de su preocupación es el nivel de endeudamiento con el que parte del sector privado está atravesando la temporada baja.

Felice sostuvo que algunos prestadores podrían ingresar al próximo verano con obligaciones acumuladas, al punto de que una parte de lo que produzca la temporada alta podría terminar utilizándose para cubrir deudas anteriores. También recomendó revisar costos y comenzar cuanto antes la comercialización del verano.

Del verano para crecer al verano para pagar lo anterior

Ese quizás sea el punto más relevante del diagnóstico.

Tradicionalmente, en las localidades turísticas el verano debe generar los recursos necesarios no solamente para afrontar los meses de mayor actividad, sino también para capitalizarse, realizar mantenimiento y sostener parte de la estructura durante la temporada baja.

Si una empresa llega a diciembre endeudada, esa lógica cambia: la temporada puede dejar de funcionar como período de recuperación y crecimiento para convertirse en una carrera por cancelar obligaciones acumuladas.

Y el antecedente del último verano tampoco resulta menor.

En enero, el propio Felice advertía que medir una temporada únicamente por la ocupación podía esconder otros problemas. Entonces señalaba estadías más cortas, menor gasto promedio y pérdida de rentabilidad, aun cuando los niveles de alojamiento pudieran resultar aceptables.

Es una diferencia fundamental: tener habitaciones ocupadas no necesariamente significa tener una temporada rentable.

Tarifas, costos y el dilema de cuánto cobrar

Felice apuntó además contra el peso de las tarifas de electricidad y gas sobre los establecimientos turísticos. Su interpretación política responsabiliza especialmente al Gobierno nacional por esa situación y debe entenderse como la posición del funcionario.

Pero independientemente de esa discusión, existe un problema económico que alcanza a toda la región: cómo absorber mayores costos sin trasladarlos completamente al turista.

Hoteles, restaurantes y balnearios necesitan cubrir servicios, salarios, mantenimiento, insumos y proveedores. Pero aumentar demasiado los precios puede hacer perder competitividad frente a otros destinos, incluso del exterior.

Mantenerlos, en cambio, puede significar resignar rentabilidad.

Villa Gesell ya comenzó a poner herramientas financieras sobre la mesa. Esta semana se difundieron líneas para microemprendedores, PyMEs y cooperativas, con financiamiento para inversión, equipamiento y capital de trabajo, además de créditos destinados a proyectos de eficiencia energética.

No es un dato aislado: el 25 de agosto, Gesell realizó un encuentro productivo específicamente destinado a analizar financiamiento, asistencia técnica y perspectivas económicas para el verano 2026/2027.

La discusión llega ahora al Partido de La Costa

El escenario tendrá un capítulo particularmente interesante el próximo 12 de septiembre, cuando el Partido de La Costa sea sede del Primer Congreso Regional de Turismo, bajo el lema “Perspectivas para un turismo innovador”.

Felice confirmó su participación y consideró que el encuentro debería servir para reunir al sector público y privado, intercambiar diagnósticos y definir estrategias frente a un escenario que considera adverso.

Y allí aparece la pregunta que La Costa también debería hacerse.

¿En qué condiciones económicas están llegando nuestros prestadores a la preparación del verano 2027?

Septiembre es tradicionalmente uno de los meses más complejos para la economía costera: terminó el movimiento de las vacaciones de invierno y todavía falta para que comience a sentirse la previa fuerte de la temporada. Sin embargo, es justamente ahora cuando muchos establecimientos deben invertir, reparar, contratar, comprar equipamiento, definir precios y comenzar a vender enero y febrero.

La competencia no será solamente entre destinos de la Costa

Hay otro elemento sobre el que Felice puso el foco: la salida de argentinos al exterior. El funcionario cuestionó la política nacional de conectividad aérea y sostuvo que facilita el turismo emisivo. Esa valoración tiene una evidente lectura política, pero introduce una discusión real para los destinos bonaerenses: el próximo verano no competirán únicamente Mar del Plata, La Costa, Pinamar o Gesell entre sí.

Villa Gesell parece haber tomado nota. Su nueva campaña para 2026/2027 llevará el lema “Sin ir más lejos”, precisamente con la idea de presentarse como una alternativa cercana frente a presupuestos familiares más ajustados y la competencia de otros destinos.

La Costa tendrá que encontrar también su estrategia.

Porque el desafío del verano que viene probablemente no pase únicamente por conseguir turistas. Será necesario saber cuánto tiempo se quedan, cuánto consumen, qué precios pueden pagar y qué rentabilidad queda finalmente en los prestadores locales.

El verano empieza mucho antes de diciembre

Las declaraciones de Felice describen la situación de Villa Gesell y no pueden trasladarse automáticamente al Partido de La Costa. No contamos todavía con un relevamiento equivalente que permita afirmar que hoteles, gastronómicos y balnearios costeros presentan el mismo nivel de endeudamiento.

Pero precisamente ahí aparece una pregunta que merece respuesta.

El Congreso Regional de Turismo del 12 de septiembre puede ser algo más que otro encuentro del sector. Puede convertirse en la oportunidad para conocer con qué números reales llega la región al verano 2026/2027.

Porque si los prestadores comienzan la temporada endeudados, con costos elevados y consumidores que cuidan cada vez más el bolsillo, el éxito ya no podrá medirse solamente contando turistas.

Habrá que mirar también cuánto gastaron, cuánto tiempo se quedaron y, sobre todo, cuánto quedó después de pagar las cuentas.

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