Guillermo Montenegro decidió regresar a la Intendencia de General Pueyrredon después de casi diez meses en el Senado bonaerense. Todavía no formalizó su salida de la Cámara alta, pero el movimiento ya sacude dos tableros: una Mar del Plata atravesada por la crisis de seguridad y la construcción electoral de La Libertad Avanza y el PRO para 2027.
La confirmación salió del propio Guillermo Montenegro. Ante una consulta del medio marplatense Contraste, respondió por WhatsApp que había tomado la decisión de regresar a la Intendencia, principalmente para involucrarse personalmente en el problema de la inseguridad. También aclaró que todavía no había realizado el anuncio formal.
El movimiento todavía necesita papeles. Montenegro sigue siendo formalmente senador bonaerense y se espera que el lunes inicie el trámite para dejar su banca, con tratamiento previsto para la sesión del martes. Después deberá completarse el procedimiento institucional para retomar la Intendencia, cargo del que nunca renunció: en diciembre de 2025 había pedido licencia para asumir en la Legislatura. infobae
Agustín Neme, que quedó como intendente interino, regresaría al Concejo Deliberante.
Vuelve a una Mar del Plata complicada
Montenegro no vuelve a la misma ciudad que dejó hace diez meses.
La inseguridad se convirtió en uno de los principales problemas políticos de Mar del Plata después de una sucesión de homicidios y delitos que provocó reclamos de vecinos, comerciantes y entidades empresarias. La discusión llegó esta semana hasta el Coloquio de IDEA, donde Patricia Bullrich habló de una “crisis de seguridad muy fuerte” y reclamó coordinación entre Nación y Provincia.
A eso se sumó una pelea política particularmente áspera entre el municipio y el gobierno bonaerense.
El ministro de Gobierno Carlos Bianco acusó a Neme de no coordinar con Provincia y sostuvo que Montenegro había dejado “el municipio en banda”. Desde el municipio rechazaron esas acusaciones y responsabilizaron al gobierno provincial por parte de la situación.
Montenegro vuelve, por lo tanto, a ponerse personalmente al frente de un problema que además fue históricamente una de sus principales banderas políticas.
Una banca que pasa del amarillo al violeta
Su salida también tendrá consecuencias en La Plata.
La primera suplente de la lista de 2025 es la concejal tandilense María Luján Fiego, dirigente de La Libertad Avanza vinculada políticamente al armado de Sebastián Pareja. La Junta Electoral había oficializado como electos a Montenegro, Cecilia Martínez y Matías De Urraza, quedando Fiego primera entre los suplentes.
Medios de Tandil informan que Fiego ya fue notificada para asumir el martes.
El detalle político importa: Montenegro llegó al Senado encabezando la lista de la alianza LLA, pero se incorporó al bloque del PRO. Fiego ingresaría al bloque libertario.
De concretarse, el PRO perdería una banca y La Libertad Avanza pasaría a tener 11 senadores.
La otra lectura: la Quinta y 2027
Y después está la rosca.
Esta semana, Sebastián Pareja reunió en Mar del Plata a dirigentes libertarios de los 27 distritos de la Quinta Sección y volvió a señalar a Diego Santilli como el nombre que impulsa su espacio para disputar la Gobernación bonaerense en 2027.
Ahí el regreso de Montenegro adquiere otra dimensión.
No hay evidencia pública para afirmar que un acuerdo Santilli-Pareja “obligó” a Montenegro a volver. Pero sí puede plantearse como hipótesis política que su regreso fortalece el dispositivo territorial con el que ese espacio buscará competir en 2027.
La Quinta es un territorio electoral de peso: en 2025 la alianza La Libertad Avanza obtuvo allí 282.661 votos, el 42,12%, y tres de las cinco bancas senatoriales en disputa.
Y General Pueyrredon es su principal distrito.
La cuenta política es sencilla: cualquier armado que pretenda disputar la Provincia necesita preservar un caudal fuerte en Mar del Plata y la Quinta Sección. Eso convierte a Montenegro en una pieza territorial importante, más allá del cargo que ocupe.
Su regreso puede leerse entonces en dos planos.
Uno inmediato: la seguridad y la necesidad de recuperar conducción política en Mar del Plata.
Otro que ya mira hacia 2027: ordenar el principal distrito de la Quinta mientras el espacio libertario-PRO empieza a discutir cómo competir por la Gobernación.
Montenegro vuelve al territorio. Y, a un año de las elecciones, difícilmente sea un movimiento que se explique solamente por la administración municipal.
