El espacio de jefes comunales peronistas comenzó una nueva etapa de su construcción territorial rumbo a 2027. Federico Otermín desembarcó en Monte para respaldar a la dirigente local Marcela Basualdo. También participaron Nicolás Mantegazza y el diputado Juan Pablo de Jesús.
La Liga de Intendentes peronistas comienza a mostrar para qué pueden servir las recorridas que viene realizando por la provincia de Buenos Aires: ya no se trata solamente de reunir intendentes o discutir una agenda común, sino también de construir presencia política en aquellos municipios donde el peronismo actualmente es oposición.
La señal apareció este lunes en Monte, distrito gobernado por el radical José Matildo Castro, hasta donde llegó el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín, para acompañar a Marcela Basualdo, diputada provincial y presidenta del PJ local.
La jornada incluyó una recorrida por la Laguna de Monte y posteriormente un encuentro político en la sede del Partido Justicialista.
Otermín estuvo acompañado por el intendente de San Vicente, Nicolás Mantegazza, y por el diputado provincial de La Costa Juan Pablo de Jesús.
De reunir intendentes a buscar territorio
El movimiento permite observar una segunda etapa en la estrategia de la Liga.
El grupo comenzó reuniendo a intendentes peronistas de distintos puntos de la Provincia y posteriormente abrió conversaciones con Axel Kicillof, Máximo Kirchner, Sergio Massa, José Mayans y Ricardo Quintela, entre otros dirigentes.
Después llegaron las recorridas.
La semana pasada una representación estuvo en Bahía Blanca, donde abordó producción, infraestructura, inversiones y el conflicto por la Zona Fría junto al intendente Federico Susbielles.
Ahora aparece otro objetivo: acompañar a dirigentes peronistas en municipios administrados por otras fuerzas políticas.
En la jerga partidaria suelen ser denominados “sin tierra”: referentes que conducen o buscan fortalecer al peronismo local en distritos donde no tienen la Intendencia.
Monte como primera señal
Durante la visita, Otermín respaldó públicamente a Basualdo y destacó el potencial turístico y productivo de Monte.
En el encuentro partidario también se analizaron la caída del consumo y sus consecuencias sobre el comercio, el turismo y la actividad avícola del distrito.
La elección de esos temas tampoco parece casual.
La Liga viene intentando construir una agenda que combine producción, empleo, infraestructura, tarifas y situación económica de los municipios, buscando que esos asuntos funcionen como denominador común entre distritos muy diferentes.
En Bahía Blanca, por ejemplo, el eje fue el puerto, la industria y la Zona Fría. Allí los intendentes sostuvieron que una modificación del régimen tarifario afectaría a millones de familias bonaerenses.
El 2027 empieza a aparecer cada vez más
La Liga sostiene públicamente un discurso de unidad dentro del peronismo, pero sus movimientos también muestran la intención de llegar con peso territorial propio a la discusión electoral de 2027.
En los últimos días, incluso, Federico Achával, intendente de Pilar y uno de sus principales referentes, planteó que el próximo gobernador bonaerense debería provenir de la experiencia municipal. Por ahora, sin embargo, la Liga no oficializó ningún candidato para suceder a Axel Kicillof.
Ahí aparece la importancia de salir a recorrer municipios.
Si el espacio pretende tener una silla propia cuando el peronismo discuta candidaturas y estrategia electoral, no alcanza con los distritos que ya gobiernan sus integrantes. Necesita interlocutores y estructuras en el resto de la Provincia.
La Costa también juega en ese armado
La estrategia tiene además una lectura regional.
El intendente del Partido de La Costa, Juan de Jesús, forma parte de la Liga junto a Federico Otermín, Federico Achával, Nicolás Mantegazza, Gastón Granados, Gustavo Menéndez, Mariel Fernández, Marisa Fassi, Federico Susbielles, Hernán Arranz, Juan Pablo García y Esteban Sanzio.
Y en el desembarco de Monte apareció Juan Pablo de Jesús, diputado provincial por la Quinta Sección.
La presencia suma otra señal sobre el lugar que comienza a ocupar el armado regional dentro de una Liga que originalmente tuvo fuerte protagonismo de intendentes del Conurbano.
Todavía falta mucho para saber qué volumen electoral conseguirá construir el espacio. Pero el movimiento de Monte deja una novedad: la Liga ya no sólo busca sumar intendentes y recorrer gestiones propias. Ahora también comenzó a caminar aquellos municipios donde el peronismo quiere volver a gobernar.
Y esa expansión territorial será una de las variables para medir cuánto pesará realmente cuando llegue la discusión de 2027.
