El mandatario presentó su dimisión en medio de un escándalo bancario que afecta a millones de ahorristas. Sin embargo, el Congreso no completó el trámite para aceptarla y el Senado comenzó un juicio político que podría terminar con su destitución. Te explicamos qué pasó y cuáles son los próximos pasos.
Paraguay atraviesa una de sus crisis políticas y financieras más importantes de los últimos años. El presidente Santiago Peña anunció este jueves 5 de noviembre su renuncia, después de quedar envuelto en una fuerte polémica por el colapso de Ueno Bank, una entidad financiera con la que mantuvo vínculos empresariales.
Pero la situación tomó un rumbo inesperado: la renuncia no fue formalmente aceptada y Peña continúa siendo presidente, mientras enfrenta un juicio político que podría determinar su salida definitiva del poder.
La decisión sobre su futuro quedó en manos del Senado paraguayo, que ya inició el procedimiento y convocó al mandatario para que presente su defensa este viernes 6 de noviembre.
¿Por qué renunció Santiago Peña?
El origen de la crisis está en Ueno Bank, uno de los principales bancos digitales de Paraguay, que contaba con cerca de tres millones de clientes.
La entidad fue intervenida por el Banco Central después de detectarse graves problemas financieros y de solvencia. La situación dejó a numerosos ahorristas sin poder acceder normalmente a su dinero y desató protestas en las calles de Asunción.
El escándalo también alcanzó al Gobierno porque Peña había sido accionista de un grupo empresarial vinculado al banco.
Además, legisladores cuestionaron el manejo de importantes fondos públicos y previsionales depositados en esa entidad, así como posibles conflictos de intereses en decisiones adoptadas durante su administración.
Estas acusaciones forman parte del proceso político, pero no constituyen por sí mismas una declaración de culpabilidad.
Ante la creciente presión social y la pérdida de apoyo político, incluso dentro del gobernante Partido Colorado, Peña anunció su decisión de dejar el cargo.
Según explicó, buscaba preservar la estabilidad institucional y la paz social del país.
¿Por qué sigue siendo presidente si renunció?
Esta es una de las principales dudas que genera la situación.
En Paraguay, la presentación de una renuncia presidencial no significa que el mandatario abandone automáticamente sus funciones.
Para que la dimisión tenga efecto, debe completarse el procedimiento constitucional correspondiente en el Congreso.
El jueves se convocó a una sesión conjunta de ambas cámaras para tratar la renuncia de Peña. Sin embargo, la reunión quedó sin el número suficiente de legisladores para continuar, por lo que no se realizó la votación.
Como consecuencia, la renuncia quedó sin resolución y Santiago Peña sigue siendo formalmente presidente de Paraguay.
Lejos de cerrar la crisis, esta situación permitió que avanzara el juicio político.
¿Cómo funciona el juicio político en Paraguay?
El juicio político es un procedimiento previsto en la Constitución paraguaya para determinar si determinadas autoridades deben ser separadas de sus cargos por mal desempeño de funciones u otras causas establecidas constitucionalmente.
No es lo mismo que un juicio penal. Su finalidad principal es establecer si el funcionario puede continuar ejerciendo su responsabilidad institucional.
El procedimiento tiene dos etapas fundamentales.
Primero interviene la Cámara de Diputados, que debe aprobar la acusación con una mayoría especial de dos tercios.
En este caso, la Cámara Baja aprobó el pedido de juicio político contra Santiago Peña con 78 votos a favor.
Después interviene el Senado, que funciona como tribunal y debe escuchar las acusaciones, las pruebas y la defensa del presidente.
Para destituirlo se necesitan los votos favorables de dos tercios de los senadores: 30 de los 45 integrantes de la Cámara Alta.
¿Qué puede pasar este viernes?
El Senado inició el juicio político durante la noche del jueves 5 de noviembre, cuando recibió formalmente la acusación aprobada por los diputados.
La siguiente instancia está prevista para este viernes 6 de noviembre, a partir de las 10 de la mañana, cuando Santiago Peña o sus representantes deberán presentar su defensa.
Posteriormente, los senadores deberán evaluar las pruebas, escuchar los argumentos finales y votar.
Si el procedimiento avanza sin demoras, la votación definitiva podría realizarse durante la misma jornada.
En términos sencillos, existen dos escenarios principales:
Si el Senado reúne los 30 votos necesarios para destituirlo, Peña será separado de la Presidencia y se pondrá en marcha la sucesión constitucional.
Si no se alcanza esa mayoría, no habrá destitución por este procedimiento. En ese caso, su renuncia y la continuidad institucional deberán resolverse por las vías correspondientes.
¿Quién asumiría la Presidencia de Paraguay?
Si Santiago Peña es destituido o su renuncia finalmente se hace efectiva, el siguiente en la línea de sucesión es el vicepresidente Pedro Alliana, también perteneciente al Partido Colorado.
Alliana debería asumir la conducción del país y completar el mandato presidencial, previsto hasta agosto de 2028.
Por ahora, sin embargo, no hubo un cambio formal de presidente.
¿Por qué el Congreso prefirió avanzar con el juicio político?
Detrás de esta discusión existe un aspecto político y jurídico importante.
La Constitución paraguaya contempla que los expresidentes electos democráticamente puedan convertirse en senadores vitalicios, una condición que abre un debate sobre los fueros y las protecciones institucionales que podrían corresponderles.
Sectores legislativos consideran que aceptar la renuncia de Peña podría complicar el camino para establecer eventuales responsabilidades judiciales.
Por ese motivo, impulsaron la continuidad del juicio político en lugar de resolver inmediatamente su dimisión.
De todos modos, es importante aclarar que una destitución política no equivale a una condena penal.
Las investigaciones sobre las responsabilidades relacionadas con Ueno Bank corresponden a la Justicia y pueden seguir su curso de manera independiente.
Una crisis que va más allá del Gobierno
El conflicto no afecta solamente al presidente y al Congreso.
Miles de familias paraguayas esperan respuestas sobre sus ahorros, mientras las autoridades financieras y judiciales investigan lo ocurrido con el banco.
Las protestas sociales y la incertidumbre política reflejan una crisis de confianza que también genera preocupación sobre el funcionamiento del sistema financiero.
En este contexto, el país enfrenta dos desafíos simultáneos: resolver la continuidad del Gobierno y garantizar respuestas a los ciudadanos perjudicados.
¿Qué viene ahora en Paraguay?
La atención está puesta en el Senado, donde se decidirá si Santiago Peña continúa en la Presidencia o es destituido.
La clave para entender la situación es que Peña anunció su renuncia, pero todavía no dejó formalmente el cargo. Mientras esa dimisión no sea aceptada, el juicio político puede continuar.
Lo que ocurra en las próximas horas será determinante para el futuro político del mandatario y para la estabilidad institucional de Paraguay.
