La expectativa que genera la futura Autovía de la Ruta Provincial Nº 11, en el tramo que unirá Mar de Ajó con Pinamar, volvió a quedar en evidencia en las últimas horas. La circulación de versiones sobre un supuesto comienzo inminente de los trabajos provocó un inusual nivel de consultas de trabajadores de la construcción, lo que llevó a la UOCRA Seccional Mar de Ajó a emitir un comunicado oficial para aclarar la situación.
«Al día de la fecha no existe una confirmación oficial sobre el inicio de la obra. Cualquier información que indique una fecha de comienzo responde únicamente a rumores o versiones no oficiales», señaló el gremio conducido por Juan Cruz Pereyra.
El comunicado refleja una realidad que se repite cada vez que se anuncia una obra pública de gran magnitud: cientos de trabajadores comienzan a averiguar cuándo abrirán las inscripciones, cómo anotarse o cuándo comenzarán las contrataciones.
En tiempos donde las redes sociales multiplican la circulación de información sin confirmar, un comentario en un grupo de WhatsApp o una publicación en Facebook suele transformarse rápidamente en una supuesta certeza. El resultado es conocido: expectativas que muchas veces terminan en frustración cuando la información oficial no acompaña esos rumores.
Una obra muy esperada
La futura autovía representa uno de los proyectos de infraestructura más importantes para la región. Además de mejorar la seguridad vial sobre uno de los corredores turísticos más transitados de la provincia, también genera expectativas por el movimiento económico que podría producir durante su ejecución.
Sin embargo, especialistas del sector recuerdan que este tipo de emprendimientos no demandan, en una primera etapa, grandes cantidades de mano de obra no calificada.
Las obras viales modernas están fuertemente mecanizadas. Los primeros meses suelen estar dominados por el movimiento de suelos, apertura de trazas, terraplenes y preparación del terreno, tareas que requieren principalmente operadores de maquinaria pesada, choferes especializados, topógrafos, mecánicos viales, ingenieros y personal técnico.
Recién en etapas posteriores aumenta la incorporación de oficiales albañiles, armadores, hormigoneros, soldadores y otros trabajadores de la construcción.
La experiencia de obras similares desarrolladas en la provincia de Buenos Aires, como la construcción de la Autovía de la Ruta 11 entre Villa Gesell y Mar Chiquita, muestra que durante los momentos de mayor actividad pueden llegar a trabajar entre 150 y 250 personas, aunque una parte importante corresponde a personal especializado que las empresas constructoras incorporan dentro de sus propios equipos de trabajo.
Eso no significa que el impacto para la región sea menor. Al contrario. Este tipo de proyectos suele movilizar una amplia red de servicios vinculados al transporte, combustibles, hoteles, gastronomía, talleres, alquiler de maquinaria, proveedores de materiales y comercios locales, generando un importante movimiento económico indirecto.
Prudencia hasta que haya definiciones
Desde la UOCRA remarcaron que, al igual que los trabajadores, esperan con expectativa el comienzo de la obra por las posibilidades laborales que representa para la región. No obstante, insistieron en que hasta el momento no existe una fecha oficial de inicio y pidieron evitar la difusión de versiones que sólo alimentan expectativas sin respaldo institucional.
El comunicado, más que desmentir una fecha puntual, deja al descubierto otra realidad: la necesidad de empleo que atraviesa al sector de la construcción y la esperanza que despierta cada anuncio de obra pública. Una expectativa legítima que, en tiempos de redes sociales e información instantánea, también requiere responsabilidad para no convertir un rumor en una promesa.
