La Justicia y las fuerzas de seguridad dieron un nuevo paso en la lucha contra las picadas ilegales de motocicletas en Villa Gesell. Como resultado de una investigación que llevaba varias semanas, se realizaron tres allanamientos simultáneos en distintos domicilios de la ciudad, donde fueron secuestradas motocicletas, teléfonos celulares y un arma de fuego, además de concretarse la aprehensión de dos personas.
La causa se inició a partir de distintas tareas de inteligencia desarrolladas por personal policial para identificar a quienes organizaban y participaban en carreras clandestinas y maniobras temerarias en la vía pública, conductas que representan un serio riesgo para peatones y automovilistas y que están contempladas como delito en el artículo 193 bis del Código Penal.
Con las pruebas reunidas durante la investigación, la Justicia autorizó tres allanamientos que fueron ejecutados de manera conjunta por efectivos de la SubDDI Villa Gesell, la Estación de Policía Comunal IV y el Grupo de Apoyo Departamental (GAD).
Durante los procedimientos fueron secuestradas dos motocicletas Honda, tres teléfonos celulares, una carabina calibre .22, municiones de distintos calibres y vainas servidas, elementos que quedaron incorporados a la investigación.
Uno de los allanamientos terminó con la aprehensión de un joven investigado por su presunta vinculación con las picadas clandestinas. En otro domicilio fue detenido un hombre mayor de edad luego del hallazgo del arma de fuego y las municiones, imputado por el delito de tenencia ilegal de arma. En ambos casos, recuperaron posteriormente la libertad conforme a lo dispuesto por la Fiscalía interviniente, mientras la causa continúa su curso.
Un problema que preocupa en las ciudades turísticas
Las picadas ilegales se han convertido en una de las principales preocupaciones en varias localidades de la costa bonaerense. Además del peligro que representan para quienes participan, suelen desarrollarse en sectores urbanos donde ponen en riesgo a vecinos, peatones y otros conductores, especialmente durante fines de semana y temporadas de mayor movimiento.
Con este tipo de procedimientos, la Justicia busca no sólo sancionar a los responsables, sino también desarticular la organización de estas competencias clandestinas, que en muchos casos son convocadas a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería.
La investigación continúa bajo la órbita de la Unidad Funcional de Instrucción interviniente, que no descarta nuevas medidas a medida que avance el análisis de los teléfonos celulares secuestrados durante los allanamientos.
