El Monitor de Opinión Pública de Zentrix correspondiente a agosto muestra una leve recuperación de la imagen y aprobación presidencial. Sin embargo, el dato de fondo sigue siendo adverso para el oficialismo: casi seis de cada diez argentinos quieren un cambio del modelo económico y más de la mitad asegura que ya agotó su paciencia para esperar resultados. La oposición, mientras tanto, tampoco logra transformar ese malestar en una alternativa claramente dominante.
El Gobierno de Javier Milei consiguió en agosto detener parcialmente la caída que venían mostrando algunos de sus principales indicadores de opinión pública. Pero la recuperación es pequeña y convive con una señal mucho más profunda de cara a las elecciones de 2027: el 59,8% de los argentinos consultados quiere un cambio del actual modelo económico.
Así surge del último Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora, realizado sobre 1.466 casos de alcance nacional entre el 25 y el 31 de agosto.
Frente a la pregunta sobre qué debería ocurrir con el modelo económico en las próximas elecciones presidenciales, el 38,7% respondió que quiere su continuidad y el 59,8% se pronunció por un cambio.
El resultado configura una paradoja para el oficialismo: Milei conserva un núcleo importante de adhesión, pero todavía debe recorrer una distancia considerable para convertir ese piso en una mayoría electoral.
Milei mejora, pero el rechazo sigue siendo mayoritario
Después de varios meses de deterioro, agosto dejó una pequeña señal favorable para la Casa Rosada.
La aprobación de la gestión presidencial subió del 31,4% registrado en julio al 32,2% en agosto, mientras que la desaprobación se ubicó en el 54,1%.
También mejoró ligeramente la imagen personal del Presidente: su valoración positiva pasó del 30,9% al 32,7%.
Son movimientos positivos para el Gobierno, pero todavía insuficientes para hablar de un cambio significativo de tendencia.
La distancia entre aprobación y desaprobación continúa siendo amplia y la recuperación de agosto no recompone la pérdida acumulada durante los meses anteriores.

La verdadera grieta aparece en la clase social
Uno de los datos más reveladores del informe aparece cuando se observa quiénes respaldan al Gobierno.
La aprobación de Milei se acerca al 60% entre los sectores de clase alta, mientras que cae hasta el 22,4% entre los sectores de clase baja.
La misma lógica aparece al preguntar por la continuidad del modelo económico.
Entre los sectores de mayores ingresos, seis de cada diez se inclinan por mantener el rumbo. En los estratos inferiores de la estructura social, el respaldo disminuye considerablemente y crece la demanda de cambio.
El dato introduce una dimensión política particularmente sensible: la discusión sobre el modelo económico parece estar atravesada más por la posición socioeconómica que por la edad de los argentinos.
De hecho, cuando Zentrix segmenta las respuestas por franjas etarias, las diferencias son mínimas.
El respaldo a la continuidad se mueve entre aproximadamente el 38% y el 39%, sin importar demasiado si se trata de jóvenes, adultos o mayores.
La fotografía que surge del estudio, entonces, no muestra con claridad una Argentina dividida generacionalmente entre jóvenes libertarios y adultos opositores.
La fractura parece estar mucho más arriba y abajo de la pirámide social.
Un número que puede ser más importante que todos los demás: 53,2%
Hay otro resultado del MOP que debería encender una señal de atención en el Gobierno.
Cuando se pregunta cuánto tiempo está dispuesta a esperar la sociedad para observar los resultados económicos, el 53,2% responde que su paciencia ya se agotó.
En cambio, solamente el 22,9% considera que actualmente está viendo resultados.
Este dato puede resultar políticamente más importante que unas décimas de recuperación en la imagen presidencial.
Desde el comienzo de su administración, Milei construyó buena parte de su discurso económico sobre una secuencia conocida: primero el ajuste y el ordenamiento de las variables macroeconómicas; después, la recuperación.
La cuestión que empieza a aparecer en las encuestas es cuánto tiempo está dispuesta a concederle la sociedad para completar ese recorrido.
Porque incluso entre quienes todavía respaldan la continuidad del modelo puede existir una demanda creciente de resultados concretos.
El desafío del Gobierno: transformar un piso en mayoría
El 38,7% que quiere mantener el modelo económico representa un activo político significativo para Milei.
No es un porcentaje menor. Constituye una base sobre la cual el oficialismo puede construir su estrategia electoral hacia 2027.
El problema aparece cuando se observa el otro lado del resultado: 59,8% quiere un cambio.
La diferencia supera los 21 puntos.
El desafío de La Libertad Avanza, por lo tanto, no pasa solamente por conservar a quienes siguen respaldando al Presidente. Necesita incorporar sectores que hoy no están convencidos de continuar por el mismo camino.
Y allí aparece nuevamente la economía.
La medición anterior de Zentrix, correspondiente a julio, ya había registrado señales fuertes de deterioro en la economía cotidiana: 61,9% había tomado algún tipo de deuda durante los seis meses anteriores y el 66% agotaba sus ingresos familiares antes o hasta el día 20 del mes.
Es decir, la discusión política sobre el modelo convive con una experiencia económica concreta en los hogares.
¿Y la oposición?
El informe tampoco ofrece una fotografía particularmente cómoda para los adversarios del Gobierno.
El rechazo al modelo económico no se traduce automáticamente en apoyo a una figura opositora.
De cara a 2027, Javier Milei registra un 26,5% de voto seguro, mientras Axel Kicillof alcanza el 25,9%. Además, todas las figuras analizadas por Zentrix superan el 50% de respuestas negativas en el indicador de rechazo electoral y ninguna alcanza el 30% de voto asegurado.
Ese dato cambia considerablemente la lectura política.
Existe una mayoría que quiere cambiar el modelo económico, pero todavía no aparece una mayoría equivalente detrás de un dirigente capaz de representar ese cambio.
Ese podría ser, por ahora, uno de los principales activos del Gobierno.
Milei enfrenta desgaste, pero sus adversarios tampoco consiguen transformar el descontento en hegemonía política.
2027 empieza a ordenarse alrededor de una pregunta
Todavía falta más de un año para las próximas elecciones presidenciales y cualquier proyección electoral debe ser tomada con cautela.
Pero el informe de agosto permite identificar una discusión que empieza a instalarse.
Más que una competencia exclusivamente entre nombres, 2027 podría comenzar a organizarse alrededor de la continuidad o el cambio del modelo económico.
Milei mantiene un núcleo duro, recuperó ligeramente aprobación e imagen durante agosto y continúa siendo altamente competitivo.
Pero tiene enfrente dos datos difíciles de ignorar: 59,8% quiere un cambio económico y 53,2% asegura que ya perdió la paciencia para esperar resultados.
La oposición enfrenta el problema inverso: existe un terreno social potencialmente favorable al cambio, pero todavía no logra apropiarse políticamente de él.
Así, la carrera hacia 2027 empieza a mostrar una contradicción que puede definir el próximo ciclo electoral argentino:
hay una mayoría que dice querer un cambio, pero todavía no está claro quién puede representarlo.
Cómo se hizo la encuesta
El Monitor de Opinión Pública de agosto fue realizado por Zentrix Consultora sobre 1.466 casos válidos de alcance nacional, relevados entre el 25 y el 31 de agosto de 2026.
La encuesta fue autoadministrada online y la muestra fue ponderada por región, edad, sexo y voto declarado en el balotaje presidencial de 2023 y en las elecciones legislativas de octubre de 2025. El estudio informa un margen de error teórico de ±2,1%, con un nivel de confianza del 95%.
Consultar el informe completo de Zentrix
