El informe de CAME mostró un país con dos realidades durante las vacaciones de invierno. Los destinos de nieve lideraron la temporada, mientras que la Costa Atlántica y gran parte de la provincia de Buenos Aires registraron uno de los inviernos más flojos de los últimos años.
Las vacaciones de invierno dejaron un balance con claros ganadores y perdedores. Según el informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), viajaron 4,6 millones de turistas, un 5,9% más que el año pasado, generando un movimiento económico de 2,12 billones de pesos. Sin embargo, la recuperación no llegó por igual a todos los destinos.
Mientras las ciudades de montaña aprovecharon la nieve y la llegada de turistas extranjeros, la provincia de Buenos Aires volvió a sufrir una temporada de invierno con poca actividad.
Buenos Aires, entre las más afectadas
El informe señala que gran parte del territorio bonaerense tuvo uno de los inviernos más débiles de los últimos años, influido por el menor consumo, el Mundial de Fútbol y una tendencia cada vez más marcada a realizar escapadas cortas.
Entre el 17 y el 26 de julio se movilizaron 296.000 turistas, un 21,2% menos que durante las vacaciones de invierno de 2025.
En la Costa Atlántica, la ocupación hotelera quedó por debajo de las expectativas. El relevamiento ubicó al Partido de La Costa y Miramar con un 44% de ocupación, mientras que Mar del Plata alcanzó el 45% y Pinamar el 52,5%. Entre los destinos bonaerenses, el mejor desempeño fue para San Pedro, con un 90%, seguido por Tapalqué, con el 82,5%.
La nieve volvió a ser la gran protagonista
Del otro lado del mapa turístico, los destinos cordilleranos tuvieron una temporada muy distinta.
Bariloche lideró el invierno con una ocupación cercana al 85%, seguida por Ushuaia, San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Esquel y Malargüe, favorecidas por las intensas nevadas registradas durante la segunda mitad de julio.
También mostraron buenos resultados provincias como Mendoza, Córdoba, Salta, Jujuy, Tucumán, La Rioja y Catamarca, donde las actividades culturales, los festivales y la gastronomía complementaron la oferta turística.
La Ciudad de Buenos Aires también se destacó entre los destinos urbanos más elegidos. Recibió más de 590.000 visitantes, con una ocupación hotelera promedio del 68%, impulsada por una intensa agenda de espectáculos, museos y actividades para toda la familia.
Lo que dejó el invierno
El análisis final de CAME deja algunos datos que ayudan a entender la temporada:
- Hubo más turistas que el año pasado, pero cada uno gastó menos por día.
- Las escapadas cortas se consolidaron como la modalidad preferida.
- Los 400.000 turistas extranjeros ayudaron a compensar la menor demanda del turismo interno.
- El Mundial de Fútbol influyó tanto por los argentinos que viajaron al exterior como por el interés que despertó el país entre visitantes extranjeros.
- Aunque el turismo comenzó a recuperarse respecto de 2025, todavía viaja un 16,9% menos de gente que en el récord alcanzado en 2023.
Para la entidad empresaria, el invierno 2026 dejó una enseñanza clara: cuando la nieve acompaña y hay una agenda de actividades atractiva, los destinos responden. Pero también quedó en evidencia que el bolsillo de los argentinos sigue condicionando la forma de viajar, con vacaciones más cortas, un consumo más moderado y reservas realizadas a último momento.
