La nueva regulación comenzará a regir el 1.º de diciembre y será obligatoria para los vehículos todoterreno sin patente. El municipio argumenta razones de seguridad y control, mientras que la oposición cuestionó el tratamiento de la iniciativa.
La Municipalidad de Pinamar comenzará a exigir desde el 1.º de diciembre de 2026 la inscripción obligatoria de UTV, cuatriciclos y motos sin patente en un registro municipal. La medida incluye nuevos aranceles que deberán pagar sus propietarios y que tendrán impacto en la próxima temporada turística.
La decisión fue aprobada el 5 de octubre por la Asamblea de Concejales y Mayores Contribuyentes, que modificó distintos artículos del Código Tributario Municipal. La iniciativa recibió 17 votos a favor y ocho en contra en su tratamiento general.
El objetivo declarado es identificar a los vehículos, vincularlos con sus propietarios y facilitar los controles, especialmente en las zonas de médanos y en los sectores conocidos como La Frontera.
Cuánto costará registrar un vehículo
Según los valores publicados por la Municipalidad para octubre de 2026, los aranceles serán los siguientes:
- Inscripción inicial: $205.320, con las chapas identificatorias incluidas.
- Renovación anual: $136.880, a partir del segundo año.
- Reposición de chapa: $68.440.
Los montos se calculan mediante módulos municipales y contemplan una Tasa de Salud del 16%, por lo que podrán actualizarse si cambia el valor del módulo.
La inscripción debe realizarse a través de portal.pinamar.gob.ar.
Los UTV y cuatriciclos recibirán dos chapas identificatorias, mientras que las motos sin patente serán identificadas mediante un código QR.
El registro permitirá circular por los corredores autorizados del partido. No significa, sin embargo, que los vehículos puedan transitar libremente por cualquier sector de playa o médanos.
También habrá una Ecotasa para ingresar a La Frontera
La reforma contempla una tasa ambiental destinada a quienes ingresen con camionetas 4×4 y motos patentadas a las zonas de Frontera Norte y Sur.
Los valores informados por el municipio son:
- Por semana: $55.607,50.
- Por mes: $106.937,50.
- Por temporada completa: $320.812,50.
- Por año: $427.750.
Los UTV y cuatriciclos que hayan abonado su inscripción municipal estarán exentos de esta Ecotasa. También existen exenciones para vehículos municipalizados en Pinamar.
Según el Ejecutivo local, los recursos obtenidos por el registro financiarán la identificación de vehículos, equipamiento tecnológico, fiscalización y campañas de prevención, mientras que la tasa ambiental estará destinada al cuidado y mantenimiento de los médanos.
El debate político: seguridad y recaudación
La aprobación no estuvo exenta de diferencias.
Durante el tratamiento, el concejal Daniel Jouffré defendió la iniciativa y planteó que la identificación de los rodados permitirá establecer responsabilidades ante posibles accidentes y mejorar los controles.
Por su parte, Horacio Errasquin acompañó la necesidad de identificar los vehículos, aunque propuso avanzar en acuerdos más amplios entre los bloques.
Desde la oposición, el concejal Gregorio Estanga cuestionó las condiciones de seguridad vial en La Frontera y solicitó un cuarto intermedio de 15 días para analizar mejor el proyecto. La propuesta no prosperó.
Los concejales Saquilán, Estanga, Nápoli y Gemignani, junto con cuatro mayores contribuyentes, votaron en contra de la reforma.
La discusión dejó planteadas dos cuestiones que no necesariamente son incompatibles: mejorar el control de los vehículos que circulan por los médanos y establecer nuevos ingresos municipales mediante tasas y derechos administrativos.
El impacto de cara al verano
La medida llega cuando Pinamar comienza a preparar la temporada 2026-2027, período en el que la circulación de cuatriciclos, UTV y camionetas 4×4 adquiere especial relevancia turística.
La identificación de los vehículos podría facilitar las tareas de control y la determinación de responsabilidades en caso de siniestros. Sin embargo, su efectividad dependerá también de la presencia de inspectores, el cumplimiento de las normas de circulación y la fiscalización de los sectores habilitados.
Para los propietarios y turistas, el cambio representa una nueva obligación administrativa y un costo adicional que deberán contemplar antes de viajar.
El desafío para el municipio será demostrar que la recaudación se traduce efectivamente en mejores controles, mayor seguridad y protección ambiental, especialmente en una zona donde la convivencia entre vehículos, peatones y actividades recreativas requiere una fiscalización permanente.
