A partir del 1° de julio comenzará a regir un nuevo cuadro tarifario para el servicio eléctrico en la provincia de Buenos Aires, luego de que el Gobierno bonaerense oficializara una actualización de las tarifas mediante una resolución del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos.
Aunque la medida entra en vigencia con los consumos de julio, la mayoría de los usuarios verá reflejado el aumento en las facturas que comenzarán a llegar durante agosto, ya que las distribuidoras liquidan el consumo una vez finalizado el período de facturación.
¿De cuánto será el aumento?
Según informó la Provincia, el impacto promedio sobre la factura final será de alrededor del 2,3% para los usuarios residenciales, aunque el porcentaje puede variar según el nivel de consumo y la categoría tarifaria de cada hogar.
Como ejemplo:
- Un hogar sin subsidios y con un consumo promedio pasará de pagar alrededor de $53.600 a $54.800 mensuales.
- Un usuario con subsidios abonará aproximadamente $37.200, frente a los $36.350 que pagaba hasta ahora.
¿A quiénes alcanza?
La actualización comprende a los usuarios abastecidos por las principales distribuidoras de energía de la provincia (EDEA, EDEN, EDES y EDELAP) y también a las cooperativas eléctricas que aplican los cuadros tarifarios aprobados por el OCEBA. En el caso del Partido de La Costa, el incremento también impactará en las próximas boletas del servicio eléctrico.
¿Por qué aumenta?
La actualización responde a dos componentes:
- La adecuación de los precios mayoristas de la energía definidos a nivel nacional.
- La actualización del Valor Agregado de Distribución (VAD), que contempla parte de los costos operativos de las empresas distribuidoras.
¿Cuándo se va a notar?
Si bien las nuevas tarifas comienzan a aplicarse sobre los consumos realizados desde el 1° de julio, el impacto llegará en las facturas que se emitan durante agosto, dependiendo del cierre del período de lectura de cada usuario.
En un contexto donde los servicios públicos continúan ajustando sus valores mes a mes, el incremento representa un nuevo impacto sobre el presupuesto de los hogares bonaerenses, especialmente en pleno invierno, cuando el consumo eléctrico suele incrementarse por el uso de calefacción y otros equipos.
