• 28 agosto, 2026

La Ruta 11 mira al futuro: Provincia puso fecha a la autovía entre Mar de Ajó y Pinamar

Gabriel Katopodis presentó ayer en Mar de Ajó el proyecto para transformar 48 kilómetros de la Ruta 11 en autovía. La licitación tendrá apertura de sobres en octubre y la Provincia estima comenzar los trabajos en marzo de 2027. La obra atravesará La Costa, General Lavalle, General Madariaga y Pinamar y se integra a un corredor que busca cambiar la conectividad de toda la región.

La transformación en autovía de la Ruta Provincial 11 entre Mar de Ajó y Pinamar dejó de ser solamente un proyecto mencionado desde hace años y comenzó a ingresar en una etapa decisiva. El ministro de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, Gabriel Katopodis, encabezó ayer en el Espacio Multicultural de Mar de Ajó un encuentro regional en el que se presentaron las características técnicas, el esquema de licitación y los próximos pasos de una obra estratégica para la Costa Atlántica.

El proyecto contempla 48 kilómetros entre los kilómetros 345 y 393 de la Ruta 11, atravesando territorio de los partidos de La Costa, General Lavalle, General Madariaga y Pinamar. La intervención incluye la construcción de una segunda calzada a unos 16 metros de la actual y la repavimentación integral de la ruta existente.

No se trata, por lo tanto, solamente de ensanchar una ruta. La intención es modificar uno de los corredores que concentra buena parte del movimiento turístico y productivo de la región.

Octubre para licitar y marzo de 2027 como horizonte

Uno de los datos más importantes que dejó el encuentro fue el cronograma.

Según informó la Dirección de Vialidad bonaerense, la apertura de sobres está prevista para octubre de este año. Después deberá desarrollarse la evaluación de las ofertas, la adjudicación y la firma del contrato. Cumplidos esos pasos, la Provincia estima que la obra pueda comenzar en marzo de 2027.

Por eso, más que hablar de una fecha cerrada de inicio, marzo aparece hoy como el horizonte previsto dentro del proceso licitatorio.

La inversión informada asciende a aproximadamente $153.994 millones, con un esquema de financiamiento provincial e internacional. El proyecto se dividirá en dos tramos: uno de 24,75 kilómetros y otro de 22,46 kilómetros.

También se confirmó que no se proyectan nuevas estaciones de peaje. Habrá 13 nuevos accesos y retornos, nueve dársenas y refugios para pasajeros, iluminación en intersecciones, nuevas alcantarillas, señalización y cuatro pasos de fauna.

Una obra que no termina en Mar de Ajó ni en Pinamar

La dimensión más interesante del anuncio aparece cuando se observa el mapa completo.

En paralelo, la Provincia continúa ejecutando la transformación en autovía de la Ruta 11 entre Villa Gesell y Mar Chiquita, una intervención de 72,4 kilómetros iniciada en diciembre de 2023. Según Katopodis, ya existen 41 kilómetros habilitados al tránsito y la previsión oficial es finalizar ese tramo durante este año.

Cuando ambas intervenciones estén terminadas, la Ruta 11 contará con 287,2 kilómetros de autovía entre Esquina de Crotto y Mar del Plata.

Ese dato explica por qué el encuentro realizado ayer en Mar de Ajó tuvo una composición regional. Además del intendente Juan de Jesús participaron autoridades provinciales, representantes de AUBASA, intendentes de la zona, instituciones, cámaras empresariales, universidades, colegios profesionales, cooperativas, sindicatos y organizaciones vinculadas con la actividad económica y turística.

Katopodis sintetizó esa mirada al señalar que los nuevos 48 kilómetros permitirán potenciar la región y fortalecer su desarrollo para “los próximos 40 años”.

Seguridad vial: una necesidad que la ruta recuerda demasiado seguido

La duplicación de calzada tiene además una dimensión que excede al turismo.

El tramo entre Mar de Ajó y Pinamar conserva sectores de circulación de una mano por sentido, con velocidades elevadas, ingresos a urbanizaciones y establecimientos y un movimiento que aumenta fuertemente durante los meses de temporada.

Y casi como una fotografía de esa realidad, ayer por la mañana una mujer de Nueva Atlantis despistó y volcó con su automóvil a la altura del kilómetro 364, cerca de Punta Médanos, justamente dentro del corredor que será intervenido. Afortunadamente salió ilesa.

La autovía no eliminará los siniestros, pero la separación física de los sentidos de circulación busca reducir uno de los riesgos más graves de las rutas convencionales: los impactos frontales.

La infraestructura también entró en la discusión política

Katopodis aprovechó además su paso por Mar de Ajó para insertar el proyecto dentro de una discusión mucho más amplia.

El ministro atribuyó la decisión de avanzar con la obra al gobernador Axel Kicillof y sostuvo que la Provincia no piensa aceptar como normal que el país carezca de una agenda nacional de infraestructura.

Desde Vialidad el tono fue todavía más duro. Su titular, Roberto Caggiano, cuestionó al Gobierno nacional por la falta de inversión en nuevas rutas y por las dificultades para acceder a financiamiento internacional para distintas obras provinciales.

Así, una presentación eminentemente vial terminó exponiendo también dos modelos políticos enfrentados alrededor de la obra pública: el Gobierno nacional mantiene una política de fuerte reducción de la inversión directa del Estado, mientras la administración bonaerense intenta convertir la continuidad de rutas, viviendas, obras hidráulicas e infraestructura en uno de sus principales elementos de diferenciación.

La Ruta 11 se transforma, en ese contexto, en una vidriera particularmente importante para la Provincia.

Una ruta para pensar la Costa como región

Hay finalmente una lectura que quizás sea más importante que la discusión política coyuntural.

La Costa Atlántica funciona administrativamente como una sucesión de municipios, pero económica y turísticamente cada vez funciona más como un corredor. Un visitante puede alojarse en San Bernardo, viajar a Pinamar, continuar hacia Villa Gesell o Mar del Plata; lo mismo ocurre con trabajadores, proveedores, transporte y servicios.

La autovía Mar de Ajó–Pinamar, sumada al tramo Villa Gesell–Mar Chiquita, apunta precisamente a esa lógica.

Por eso los 48 kilómetros anunciados ayer no deberían medirse solamente desde la rotonda de Mar de Ajó hasta la entrada de Pinamar. Si los plazos previstos se cumplen, la obra será una pieza más de una transformación vial que puede modificar la seguridad, las distancias y la integración económica de buena parte de la Costa Atlántica bonaerense durante las próximas décadas.

Y allí estará también el desafío que comienza ahora: después de los anuncios y la presentación del proyecto, octubre deberá convertir las expectativas en ofertas concretas y marzo de 2027, si el proceso avanza sin demoras, en máquinas trabajando sobre la Ruta 11.

Compartir