El espacio que integra Juan de Jesús se reunió con Máximo Kirchner después de haber mantenido un encuentro con Axel Kicillof. Los jefes comunales buscan ubicarse como articuladores de la unidad del peronismo, ganar peso propio y ya dejaron una definición para la sucesión bonaerense: quieren que el próximo gobernador tenga experiencia municipal y provenga del interior de la Provincia.
El peronismo bonaerense comenzó a mover sus piezas para 2027 y un grupo de intendentes intenta ocupar un lugar propio en un tablero hasta ahora dominado por la tensión entre Axel Kicillof y La Cámpora.
La denominada Liga de Intendentes Peronistas mantuvo ayer un encuentro en Merlo con Máximo Kirchner. La reunión forma parte de una ronda política que semanas atrás incluyó al propio Kicillof y que tiene un objetivo declarado: contribuir a la unidad del peronismo sin quedar subordinados anticipadamente a ninguno de sus principales sectores.
Para nuestra región hay un dato que le agrega interés al movimiento: Juan de Jesús forma parte de la Liga, junto con intendentes del Conurbano y del interior provincial. Según la cobertura de INFOCIELO, el jefe comunal de La Costa y Federico Susbielles, de Bahía Blanca, no participaron de la reunión de ayer en Merlo.
De Kicillof a Máximo: hablar con todos
La secuencia explica buena parte de la estrategia.
Primero los intendentes se reunieron con Kicillof. Luego compartieron actividades con dirigentes del kirchnerismo en el Congreso y ahora se sentaron con Máximo Kirchner.
No parece casual.
La Liga busca acumular volumen político propio y, al mismo tiempo, evitar quedar atrapada en la disputa entre el Movimiento Derecho al Futuro del gobernador y La Cámpora.
Uno de los intendentes explicó a INFOCIELO que no pretenden constituirse como una nueva fuerza destinada a aumentar la fragmentación interna. La intención es que una docena de intendentes actuando conjuntamente tenga una capacidad de negociación que difícilmente conseguirían por separado.
Es, en definitiva, una vieja regla de la política bonaerense: los votos se discuten arriba, pero buena parte de ellos se construyen en los municipios.
Máximo habló de Kicillof, pero no hubo ruptura
La reunión también permitió tomarle la temperatura a una interna que continúa abierta.
Según reconstruyó INFOCIELO a partir del testimonio de uno de los participantes, Máximo Kirchner llegó predispuesto al diálogo y realizó algunas observaciones críticas sobre decisiones o errores de Kicillof, aunque sin convertir el encuentro en una ofensiva contra el gobernador. Tampoco hubo lanzamiento de candidaturas ni una estrategia electoral cerrada para 2027.
El dato resulta significativo porque la Liga pretende justamente ocupar ese espacio intermedio: reconocer el liderazgo y la gestión de Kicillof sin romper con Cristina Kirchner ni con La Cámpora.
De hecho, durante el encuentro los intendentes manifestaron su solidaridad con Cristina Fernández de Kirchner y respaldaron la presentación realizada ante Naciones Unidas por su situación judicial.
Una preocupación muy cercana a La Costa: tarifas y Zona Fría
La conversación no quedó reducida a la rosca electoral.
Según otra reconstrucción periodística del encuentro, estuvieron sobre la mesa el impacto de la economía nacional sobre los municipios, la situación de las pymes, el incremento de las tarifas y la eliminación de la Zona Fría.
Este último punto toca particularmente al Partido de La Costa y a buena parte de los municipios bonaerenses alcanzados por el régimen de descuentos sobre el consumo de gas.
Así, la Liga intenta combinar dos agendas: los problemas cotidianos que enfrentan los intendentes y la discusión sobre cómo reordenar al peronismo para enfrentar al gobierno de Javier Milei en 2027.
La definición que abre otro juego: “un gobernador del interior”
Pero probablemente la definición políticamente más interesante surgida de la reunión no tenga que ver directamente con Máximo ni con Kicillof.
Los intendentes quieren comenzar a discutir de dónde debería surgir el próximo candidato a gobernador bonaerense.
Según reveló INFOCIELO, dentro del espacio existe la pretensión de que sea alguien con experiencia como intendente y, fundamentalmente, proveniente del interior de la provincia de Buenos Aires.
Todavía no existe un nombre lanzado oficialmente.
Pero instalar el requisito ya constituye una toma de posición.
Durante décadas, el enorme peso electoral del Conurbano condicionó buena parte de las decisiones del peronismo bonaerense. La Liga pretende ahora que los municipios del interior tengan mayor protagonismo cuando llegue el momento de discutir la sucesión provincial.
Y eso transforma al grupo en algo más que una mesa destinada a reconciliar dirigentes.
Los intendentes también quieren una silla en la mesa
La lectura de fondo es sencilla: si Kicillof proyecta su figura hacia una eventual discusión nacional, en algún momento habrá que resolver quién pretende sucederlo en la Provincia.
La Cámpora tendrá sus candidatos. El Movimiento Derecho al Futuro buscará conservar influencia. El Frente Renovador también querrá participar de la discusión.
Y ahora los intendentes empiezan a avisar que ellos también pretenden sentarse a esa mesa.
Incluso comenzaron a aparecer temas particularmente sensibles para los jefes comunales, como las PASO y la posibilidad de modificar nuevamente el régimen de reelecciones municipales. INFOCIELO señala que sobre las reelecciones todavía no existe una posición uniforme dentro de la Liga.
Por eso sería apresurado leer al espacio como un nuevo alineamiento cerrado.
Por ahora parece otra cosa: una construcción destinada a ganar capacidad de negociación antes de que llegue el momento de negociar nombres.
Juan de Jesús y una construcción que también alcanza a La Costa
La participación de Juan de Jesús incorpora al Partido de La Costa dentro de esa discusión provincial.
No significa que exista una candidatura local en marcha ni hay elementos que permitan afirmarlo. Pero sí muestra que el intendente costero forma parte de un grupo que pretende intervenir en una discusión mucho mayor que la administración cotidiana de cada municipio.
La Liga quiere hablar con Kicillof, con Máximo Kirchner y con las distintas expresiones del justicialismo. También proyecta ampliar sus contactos hacia intendentes de otras provincias y dirigentes nacionales.
La incógnita llegará más adelante.
Porque ser puente mientras no hay candidaturas es relativamente sencillo. El verdadero examen comenzará cuando haya que decidir quién encabeza las listas, quién conduce el peronismo y, especialmente, quién pretende quedarse con la Gobernación.
Ahí se sabrá si la Liga logró convertirse en un factor de unidad o simplemente en otro actor con poder propio dentro de una interna que, por ahora, nadie consiguió cerrar.
