El Presidente y el gobernador bonaerense coincidieron en Estados Unidos con agendas diferentes, pero el enfrentamiento argentino terminó ocupando parte de la escena. Milei apuntó contra Kicillof ante inversores, mientras el mandatario provincial cuestionó el rumbo económico nacional en reuniones con empresarios y ámbitos académicos.
La disputa política entre Javier Milei y Axel Kicillof cruzó esta semana las fronteras argentinas y tuvo un escenario particular: Nueva York.
El Presidente y el gobernador bonaerense coincidieron en la ciudad estadounidense desarrollando agendas internacionales diferentes, pero las críticas cruzadas terminaron vinculando ambos viajes.
Milei participó el miércoles de la Asamblea General de las Naciones Unidas y posteriormente expuso en la conferencia “Western Values, Economic Freedom & Strategic Security”, organizada por la Fundación Federalismo y Libertad con acompañamiento del International Republican Institute, en la sede del Citibank.
Allí defendió las reformas de su gobierno, el equilibrio fiscal, la apertura económica y la estrategia internacional de la Argentina.
Pero durante esa exposición también apareció Kicillof.
“Si aparecen pelotudos hablando por Nueva York, sube el riesgo país. Creo que saben a quién me refiero”, afirmó Milei, según publicó Infocielo.
El Presidente vinculó de esa manera las declaraciones del gobernador bonaerense con el comportamiento del riesgo país y volvió a utilizar la expresión “riesgo Kuka” para cuestionar al peronismo.
Kicillof también jugó su partido en Nueva York
Mientras Milei desarrollaba su agenda presidencial, Kicillof mantuvo reuniones con empresarios y representantes de fondos de inversión.
Según informó oficialmente el Gobierno bonaerense, participó de un encuentro con representantes de más de 20 empresas vinculadas, entre otros sectores, a energía, minería, petróleo y gas, biotecnología, comercialización de granos y servicios tecnológicos.
También mantuvo reuniones con representantes de fondos de inversión institucionales.
El gobernador aprovechó esos encuentros para presentar las posibilidades productivas y de infraestructura de la provincia de Buenos Aires, pero también para cuestionar la política económica nacional.
Kicillof sostuvo que existe en el exterior una visión de un supuesto “milagro económico” argentino que, desde su perspectiva, no refleja la situación que atraviesan el empleo, la industria y los ingresos.
El gobernador también participó de actividades en The New School y cerró su visita con una conferencia en el Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Columbia.
Previamente había participado de un desayuno organizado por el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, del que también formaron parte el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez; la primera ministra de Barbados, Mia Amor Mottley; y el presidente del Consejo Europeo, António Costa.
Dos discursos económicos frente al mismo auditorio internacional
La coincidencia dejó algo más que una nueva pelea entre Milei y Kicillof.
Los dos dirigentes utilizaron Nueva York para presentar dos diagnósticos diferentes sobre la economía argentina ante empresarios, inversores, dirigentes y académicos internacionales.
Milei sostuvo que el equilibrio fiscal, las reformas económicas y una mayor previsibilidad están generando condiciones para atraer inversiones y defendió los resultados de su programa económico.
Kicillof presentó una mirada opuesta: cuestionó la situación del empleo y la industria y planteó la necesidad de una política productiva que incluya tanto a grandes inversiones como a pequeñas y medianas empresas.
Así, a miles de kilómetros de la Argentina, la discusión económica y política entre Nación y Provincia volvió a quedar expuesta.
Y esta vez el auditorio no fue argentino: fueron inversores, empresarios, académicos y dirigentes internacionales que escucharon dos relatos muy diferentes sobre el presente y el futuro económico del país.
