El fin de semana largo dejó una muestra de los efectos del fenómeno climático en la provincia. Las intensas lluvias provocaron una extraordinaria crecida del río Iguazú, que obligó a restringir recorridos turísticos en Cataratas. Los especialistas anticipan que El Niño alcanzaría su máxima intensidad entre noviembre y diciembre, mientras avanzan las campañas de prevención y, en nuestra zona, se ejecutan obras para mejorar el escurrimiento del agua y tareas de poda preventiva.
El fenómeno de El Niño comienza a mostrar sus efectos en Misiones, donde las abundantes precipitaciones registradas durante los últimos días provocaron una importante crecida del río Iguazú y obligaron a adoptar medidas de seguridad en uno de los principales destinos turísticos del país.
Durante el fin de semana largo de octubre, el caudal del río experimentó un crecimiento extraordinario, superando los 12.000 metros cúbicos por segundo, varias veces por encima de sus valores habituales. La situación obligó a mantener restricciones de acceso al circuito Garganta del Diablo, mientras que del lado brasileño también se dispuso el cierre preventivo de una de las principales pasarelas turísticas.
El fenómeno coincidió con un período de importante movimiento de visitantes en Puerto Iguazú, generando modificaciones en los recorridos previstos y poniendo nuevamente de manifiesto cómo los eventos meteorológicos extremos pueden afectar directamente al turismo, una de las principales actividades económicas de la provincia.
Si bien los circuitos Superior e Inferior del Parque Nacional Iguazú continuaron habilitados, la extraordinaria crecida del río volvió a concentrar la atención sobre las condiciones climáticas que se esperan para los próximos meses.
El Niño alcanzaría su mayor intensidad entre noviembre y diciembre
Lo ocurrido durante el fin de semana largo podría ser apenas un anticipo de un período caracterizado por precipitaciones superiores a las habituales.
De acuerdo con los informes difundidos por la Oficina de Prevención Ante Desastres Naturales (OPAD) de Posadas, los modelos climáticos coinciden en que el fenómeno de El Niño 2026-2027 continuará fortaleciéndose y alcanzaría su máxima intensidad entre noviembre y diciembre, para comenzar a debilitarse gradualmente durante los primeros meses del próximo año.
El organismo anticipa un trimestre octubre-diciembre con lluvias por encima de los valores normales en nuestra región, condiciones que podrían extenderse hasta marzo o abril de 2027.
Este escenario incrementa la posibilidad de nuevos episodios de precipitaciones intensas, crecidas de ríos y arroyos, anegamientos y tormentas de consideración.
No obstante, los especialistas aclaran que el momento de mayor intensidad de El Niño no significa necesariamente que las tormentas más fuertes deban registrarse durante diciembre. El fenómeno aumenta las probabilidades de lluvias abundantes, pero cada episodio depende de las condiciones meteorológicas particulares.
En nuestra zona avanzan obras de escurrimiento y poda preventiva
Frente a este panorama, en nuestra zona también se vienen desarrollando trabajos preventivos para reducir el impacto de las lluvias intensas y las tormentas que podrían registrarse durante los próximos meses.
Entre las acciones se destacan las obras destinadas a favorecer el escurrimiento del agua de lluvia, mediante intervenciones que buscan mejorar el drenaje y evitar la acumulación de agua en sectores vulnerables. Paralelamente, se trabaja intensamente en tareas de poda preventiva del arbolado, una medida fundamental para disminuir el riesgo de caída de ramas durante tormentas acompañadas de fuertes ráfagas de viento.
Estas intervenciones adquieren especial importancia ante un escenario climático que anticipa precipitaciones superiores a las normales, ya que buscan reducir los riesgos de anegamientos, daños materiales e inconvenientes en la circulación y los servicios.
La prevención y el mantenimiento de la infraestructura urbana aparecen así como herramientas fundamentales para enfrentar los meses de mayor actividad meteorológica.
Ya comenzaron las campañas de prevención y las recomendaciones a la población
En paralelo, el Gobierno de Misiones viene reforzando las acciones de preparación frente a los posibles efectos de El Niño.
La Provincia puso en marcha un Plan Integral de Prevención, Contingencia y Respuesta, que contempla la coordinación entre organismos públicos, municipios y equipos de emergencia para actuar frente a eventuales inundaciones, tormentas severas y otras contingencias.
También comenzaron a difundirse campañas de concientización y recomendaciones destinadas a la población, con especial atención a las familias que residen en sectores expuestos a inundaciones o anegamientos.
Entre las principales medidas se recomienda mantener limpios los desagües, canaletas y espacios de escurrimiento, evitar arrojar residuos que puedan obstruir el drenaje, asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento y no circular por calles o caminos inundados.
Asimismo, se insiste en la importancia de mantenerse informado a través de los pronósticos y alertas oficiales, prestar atención a las indicaciones de Protección Civil y adoptar medidas de seguridad ante la proximidad de tormentas fuertes.
Las recomendaciones también incluyen el cuidado de la salud, el consumo de agua segura y la adecuada conservación de alimentos ante posibles interrupciones de servicios o situaciones de emergencia.
Una advertencia que llega antes del verano
La extraordinaria crecida del río Iguazú y las restricciones que afectaron la actividad turística durante el fin de semana largo constituyen una señal concreta del impacto que pueden tener las precipitaciones intensas en Misiones.
Con un fenómeno de El Niño que todavía se encuentra en desarrollo y cuya mayor intensidad se proyecta hacia finales del año, los próximos meses exigirán especial atención tanto de las autoridades como de la comunidad.
En este contexto, las obras para mejorar el escurrimiento del agua, la poda preventiva, el mantenimiento de los sistemas de drenaje y las campañas de concientización adquieren una importancia central.
El mensaje es claro: las consecuencias de las lluvias intensas ya comenzaron a hacerse visibles en la provincia, pero el período de mayor intensidad de El Niño todavía estaría por llegar. La prevención será clave para reducir sus posibles impactos.
