El último informe del INTA confirmó que la región alcanzó el mejor índice de preñez de los últimos años. Detrás de ese dato productivo aparece una oportunidad para que el sector turístico y comercial del Partido de La Costa vuelva a mirar hacia el interior bonaerense.
Mientras buena parte de la actividad turística continúa analizando una temporada de invierno que quedó por debajo de las expectativas, otro indicador económico comenzó a mostrar señales positivas para la región. El último informe del INTA sobre la situación de los rodeos de cría de la Cuenca del Salado reveló un porcentaje promedio de preñez del 89,4%, el mejor registro de los últimos años y una clara recuperación después de la fuerte sequía que afectó a la producción ganadera.
Para quienes no forman parte del sector agropecuario, el dato puede pasar desapercibido. Sin embargo, representa uno de los principales indicadores económicos de la ganadería de cría. En términos simples, significa que casi nueve de cada diez vacas quedaron preñadas y producirán un ternero durante la próxima campaña.

La mejora no es menor. Luego del duro impacto climático que redujo los índices reproductivos hasta alrededor del 82% en la campaña 2023, la recuperación fue sostenida hasta alcanzar el 89,4% registrado este año. Traducido a la economía regional, implica miles de terneros más, mayor movimiento comercial y mejores perspectivas para cientos de productores distribuidos entre General Lavalle, General Madariaga, Ayacucho, Dolores, Castelli, Maipú, Rauch, Chascomús, Azul, Las Flores, Tapalqué y otros partidos bonaerenses.
Una oportunidad que también es turística
La lectura no debería quedar solamente en el ámbito agropecuario. Históricamente, buena parte de los productores rurales de la Cuenca del Salado eligen el Partido de La Costa para sus escapadas familiares, fines de semana largos, vacaciones y también para realizar inversiones inmobiliarias.
La recuperación económica del sector puede convertirse en una oportunidad concreta para el turismo regional si existe una estrategia orientada específicamente hacia ese público.
No se trata únicamente de ofrecer alojamiento. Se trata de diseñar promociones, beneficios para productores, acuerdos con entidades rurales, eventos gastronómicos, propuestas recreativas durante todo el año y campañas de comunicación dirigidas a una región ubicada a pocas horas de viaje.
Mientras otros destinos invierten importantes recursos para captar visitantes de grandes centros urbanos, el interior bonaerense representa un mercado cercano, históricamente vinculado con la costa atlántica y con una capacidad de consumo que mejora cuando la actividad agropecuaria atraviesa buenos momentos.
Pensar la región como una unidad
Quizás uno de los desafíos del turismo regional sea dejar de mirar únicamente las estadísticas nacionales y comenzar a identificar aquellos sectores económicos que muestran crecimiento.
La ganadería vuelve a ofrecer señales positivas. El turismo todavía busca recuperar niveles de actividad. Entre ambos sectores aparece una oportunidad que podría transformarse en nuevas inversiones, mayor movimiento comercial y más visitantes durante todo el año.
